Luego de sucesivas presentaciones, el macrismo logró que la megacausa por el espionaje ilegal llevado a cabo durante la presidencia de Mauricio Macri pase a los tribunales de Comodoro Py. Así lo dictaminó este viernes la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal con la firma de los jueces Mariano Borinsky y Javier Carbajo, con la disidencia de la jueza Ángela Ledesma. 

Para los camaristas la investigación debe continuar en los tribunales de Retiro porque la mayor parte de los hechos ocurrieron en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires, lugar donde además se encuentra la sede central de la Agencia Federal de Inteligencia y los domicilios de gran parte de las víctimas. A pesar de dictar el traslado del expediente, el tribunal decidió convalidar lo actuado hasta el momento por el juez Juan Pablo Augé de Lomas de Zamora.

Con el fallo, la causa pasará al juzgado de María Eugenia Capuchetti, la única de los tribunales de Comodoro Py nombrada por Mauricio Macri. El fiscal será Carlos Stornelli, sobre el que pesan cinco procesamientos por espionaje ilegal y extorsión, también durante la Administración de Cambiemos. 

Luego de conocerse la decisión de la Cámara, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, querellante por ser uno de los objetivos de la AFI macrista, a través de su abogado pidió en Lomas de Zamora que se detenga el traslado porque presentarán un pedido para que la Corte se expida sobre la competencia del juzgado.

El traspaso a los tribunales porteños es de tres causas que tramitará juntas la jueza Capuchetti. Se trata de dos expedientes vinculados a la expresidenta, uno por actividades de inteligencia ilegal contra el Instituto Patria, la organización que fundó cuando dejó la presidencia; el otro, por el espionaje contra dirigentes políticos opositores y oficialistas durante el macrismo, sindicalistas, empresarios y también exfuncionarios detenidos en el Sistema Penitenciario Federal. Además, la megacausa investiga espionaje contra dirigentes políticos de la propia fuerza de Mauricio Macri, como María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta. Estos últimos se presentaron y fueron aceptados como querellantes en Lomas de Zamora pero, sin embargo, acompañaron el pedido de los acusados, entre ellos los ex titulares de la AFI, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, de que la causa pase al ámbito porteño. 

«En la medida en que el criterio de la competencia quede sujeto a la aparición del domicilio de una nueva víctima o al supuesto ‘núcleo de operaciones’ según se pueda modificar de acuerdo con los avatares de la investigación, la competencia seguirá siendo un tema de discusión entre jueces y un motivo de inestabilidad y retraso incompatible con la adecuada Administración de Justicia», expresó en su fallo en disidencia la camarista Ledesma. 

Borinsky y Carbajo indicaron por su parte que el traslado «no implica, de ningún modo, invalidar lo ya actuado ni retrotraer la causa a etapas ya superadas, demorar el curso de la investigación». 

El diputado nacional Rodolfo Tailhade cuestionó el traslado en sus redes sociales y destacó: «Julián María Stornelli fue agente de inteligencia durante el período que se investiga en la causa por el espionaje ilegal macrista. Su papá (el fiscal Carlos Stornelli), que además está procesado por espionaje, no se va a excusar?». En ese marco, adelantó que la semana que viene realizará una presentación al presidente de la Comisión de Seguimiento de los Organismos de Inteligencia, Leopoldo Moreau, para que cite al hijo del funcionario judicial a fin de que «explique sus funciones en la AFI macrista y su participación en el espionaje ilegal que ahora va a investigar su papá».