Con el regreso a las clases presenciales ubicado en el centro de todos los debates, el gobierno de la provincia de Buenos Aires anunció un plan de ampliación de la planta de docentes y auxiliares de cara al inminente regreso a las aulas. El gobernador Axel Kicillof dio luz verde a la medida en un acto en la ciudad de Pehuajó, acompañado por la titular de Cultura y Educación bonaerense, Agustina Vila.

En pleno marco de discusiones y diferencias con el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por las directivas a seguir frente al retorno a las aulas, desde la gestión bonaerense presentaron el Programa de Fortalecimiento de la Planta de Docentes y Auxiliares, en busca de dar respaldo a los trabajadores de la educación. En ese sentido, Kicillof remarcó que el personal docente de riesgo no iniciará las clases y será reemplazado con suplentes hasta tanto completen el plan de vacunación contra la covid-19.

El programa representará una inversión adicional de 700 millones de pesos por mes para cubrir la demanda que generen las complejidades. «En el 2020 en la provincia hubo clases, no hay que decir que vuelven las clases. Hubo clases, aunque en las circunstancias tan complejas a las que nos enfrentó el coronavirus. Ahora planteamos la presencialidad de nuevo, sin hacer politiquería. Lo que necesitamos es que, en la medida de lo posible, se pueda retomar la presencialidad, pero en condiciones de seguridad», expresó Kicillof.

Junto a Vila y el intendente local, Pablo Zurro, se anunció también el inicio del programa de revinculación académica, que comenzará el 17 de febrero, también de forma presencial, y que se extenderá hasta diez semanas para los alumnos del último año de la secundaria.

El gobernador agradeció «a la comunidad educativa por el esfuerzo» realizado durante 2020 para sostener el ciclo lectivo en la virtualidad. «Un trabajo inmenso, muy por encima de lo que a veces se dice, y de lo que se esperaba en esta adversidad», señaló Kicillof, quien reivindicó la figura del trabajador docente, en un escenario de fuertes polarizaciones entre el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta y los gremios docentes porteños.

En ese aspecto, el mandatario bonaerense dejó fuertes mensajes para la oposición política. «Veníamos de una época en la que te decían que la educación pública es un precipicio. Donde te caías. Para este gobierno la educación en la provincia de Buenos Aires es pública y es un derecho y una responsabilidad. Y no es gasto, es inversión», expresó en clara referencia a la gestión de María Eugenia Vidal y los fuertes enfrentamientos que mantuvo con la comunidad educativa.

«Hay gobiernos que se dedican al marketing y la propaganda, a mostrar todo lo que hacen, y a veces lo que no hacen. Y nos inundaron de carteles y publicidades. Nosotros tenemos otro estilo, nosotros primero hacemos. Veníamos de un trágico episodio en una escuela donde explotó la instalación de gas y se llevó la vida de dos trabajadores de la educación. Eso no puede pasar. Uno no puede evitar algo fortuito, pero hay cosas que son evitables y requieren recurso y gestión», expresó Kicillof.