A la par con la lenta pero sostenida baja de casos en la provincia de Buenos Aires, el gobierno y los gremios avanzan en la organización de la vuelta a clases presenciales desde el 1º de marzo. Para aquellos alumnos y alumnas que tengan que reforzar contenidos, será desde el 17 de febrero, a partir del programa Verano ATR.

Funcionarios de la Dirección General de Escuelas, Trabajo y Salud, y referentes de los gremios docentes avanzaron en las últimas semanas en los preparativos para garantizar la mayor presencialidad posible en las aulas, siempre dependiendo de la situación epidemiológica de cada distrito y la campaña de vacunación de docentes.

En esas reuniones, que han sido asiduas desde el año pasado, ambas partes coincidieron en salir de la dicotomía «escuelas abiertas o cerradas», tal como plantean dirigentes de Juntos por el Cambio para confrontar con el Frente de Todos. En cambio, pusieron énfasis en pulir cómo aplicar el Plan Jurisdiccional para el Regreso Seguro a Clases Presenciales, que vienen elaborando desde agosto del año pasado y que establece pautas para la organización institucional de las escuelas con el objetivo de posibilitar el distanciamiento físico, la adecuada circulación de aire, la limpieza y desinfección de los establecimientos y la higiene personal. 

El continuo ida y vuelta entre el gobierno bonaerense y el Frente de Unidad Docente contrasta con la tensa relación entre el gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta y los sindicatos docentes de esa ciudad. Estos últimos aseguraron que el gobierno se enfoca más en hablar de la presencialidad, por su impacto político y mediático, pero descuida abordar las condiciones para posibilitar el retorno a las clases.

En caso de que el avance de la pandemia en la provincia vuelva más compleja la circulación y la posibilidad de poner en práctica los protocolos, los establecimientos no abrirán. Solo esa condición podría alterar el regreso a la presencialidad. «En las escuelas donde no se puedan cumplir los ocho protocolos que firmaron los ministerios no va a poder haber presencialidad», dijo María Laura Torre, secretaria general adjunta de Suteba.

De este modo, el sostenimiento de las clases en las aulas estará sujeto a la baja de los casos y al plan de vacunación. «Este 1º de marzo mucho va a tener que ver cómo se desarrolla la pandemia y la situación de la circulación del virus. No podemos anticipar escenarios, pero sí va a tener mucho que ver cómo termina enero y cómo se desarrolla en febrero el comportamiento social para bajar los niveles de contagio», planteó Torre en declaraciones televisivas.

La gremialista agregó que, de comenzar las clases en estos días, «habría inconvenientes en algunos distritos por la circulación», y aclaró que «no todos los distritos están en la misma situación». En esa línea también se expresó Miguel Ángel Díaz, de Udocba. «El comienzo de clases presenciales no va a ser en todas las escuelas, no va a ser en todos los barrios».

Frente a este cuadro de situación, en las últimas dos semanas hubo una baja de los casos, según consignó Kicillof esta semana. Después de las subas de finales del año pasado, que llegaron hasta el crítico número de 4.500 casos diarios, las medidas restrictivas aplicadas desde el 11 de enero en 118 municipios permitieron obtener resultados. El mandatario aseguró que en los últimos quince días hubo una caída a 300 casos semanales, descenso que calificó como «sistemático pero lento». 

La vacunación de docentes y auxiliares

Otro punto que permite al gobierno y los gremios mirar con mayor optimismo y seguridad el futuro de la presencialidad escolar fue la decisión de Provincia de incluir a docentes y auxiliares en los grupos prioritarios. Así se lo comunicó el gobierno a los referentes sindicales en la última reunión virtual que mantuvieron la semana pasada.

Las y los docentes podrán inscribirse para vacunarse a través de una aplicación. Los sindicatos oficiarán para el asesoramiento y luego para la logística durante la aplicación, aportando los centros de salud y las sedes sindicales. «Estamos trabajando junto con la Provincia de Buenos Aires para lograr el objetivo de la vacunación, ofreciendo en algunos distritos nuestros lugares», afirmó hoy Miguel Ángel Díaz.

Hasta este momento, son 21.000 las y los docentes y auxiliares de riesgo inscriptos, y serían con quienes Provincia avanzará en la vacunación en los próximos días, para luego, en febrero, continuar el programa que involucra al total de los trabajadores de la educación, según dijo la directora general de Cultura y Educación, Agustina Vila, en el último encuentro virtual con los gremios.

Cómo serán las clases desde el 1º de marzo y el programa de recuperación desde el 17 de febrero

Según el Plan Jurisdiccional para el regreso a las clases presenciales, tendrá que haber un metro y medio de distancia entre cada estudiante y dos metros entre las y los estudiantes y su docente. Para esto, la modalidad será presencial pero también virtual, es decir, las y los chicos no irán todos los días a la escuela. Las clases serán de cuatro horas y, para cumplir con el distanciamiento, se dividirán los grupos para que no haya exceso de personas dentro de las aulas. 

Unos días antes, desde el 17 de febrero, las y los alumnos que hayan tenido problemas para mantener el vínculo con la escuela durante el año pasado retomarán el programa Verano ATR, a partir de actividades lúdicas y recreativas que servirán como «intensificación de las enseñanzas». Esta iniciativa se aplica desde el año pasado, de la mano con la entrega de cuadernillos para quienes no tengan acceso a internet.