En las últimas horas, se conocieron los registros de declaración jurada de bienes y patrimonio de funcionarios y legisladores dentro del gobierno de la ciudad de La Plata, de acuerdo con las disposiciones de la provincia de Buenos Aires. Dentro de esos documentos, ahora disponibles en el sitio web de la Municipalidad, se ubica también la correspondiente al propio intendente platense, Julio Garro (PRO), de donde se desprenden datos como, por ejemplo, un ingreso anual de más de 800.000 pesos por honorarios como abogado.

Según el balance de 2019, Garro declaró haber percibido 865.050 pesos en concepto de honorarios como abogado, tarea a la que, según la propia declaración jurada, dedica seis horas semanales de trabajo. En declaraciones anteriores, el jefe comunal también percibió ingresos similares por ello. En el registro de 2017 recibió 632.322, mientras que en 2018, 981.424 (cerca de un millón de pesos en un año por sus «honorarios profesionales»).

«Como intendente, es un buen abogado», fue el comentario en tono irónico que pronunció la diputada provincial del Frente de Todos Florencia Saintout, en referencia a los ingresos facturados por el mandatario platense.

Como intendente, Garro declaró un monto anual de 3.840.771,80 pesos por el ejercicio 2019.

En cuanto a sus depósitos y ahorros, llama la atención la cantidad de dinero en efectivo que declara el alcalde platense. En la declaración, afirma poseer 3.836.000 dólares. Cabe recordar que en la declaración correspondiente a 2018, también registró poseer 2.500.000 de pesos en efectivo, mientras que en 2017 declaró 1.100.000 pesos en efectivo no bancarizados.

Entre bienes inmuebles, sueldos y cuentas personales, el intendente declaró un patrimonio total de 19.000.000 de pesos, equivalente a un incremento de 7.000.000 de pesos en solo un año.

No es la primera vez que el patrimonio del intendente platense se ubica en el centro de las miradas, en especial en relación con la legitimidad de sus ingresos. Uno de los casos más llamativos tuvo lugar en 2016, cuando fue víctima de un asalto en su residencia del country Grand Bell. En ese entonces, denunció que le habían sustraído 25.000 pesos, una computadora y cadenas de oro de sus hijas. No obstante, durante la investigación uno de los asaltantes –un suboficial de la Policía bonaerense– declaró haberse llevado unos 6.000.000 de dólares.

Meses antes de ese hecho, durante su campaña a intendente de 2015, Garro tuvo que salir a dar explicaciones sobre sus bienes por incongruencias entre sus ingresos declarados y sus propiedades. En ese momento, la denuncia que cayó en manos del fiscal Álvaro Garganta señalaba que Garro tenía declarado un patrimonio de 980.000 pesos cuando en realidad «ascendía a $3.600.000 a partir de la posesión de una vivienda en el barrio cerrado Grand Bell, otra propiedad en Pinamar, una camioneta 4×4, un cuatriciclo y una embarcación».