El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se reunió junto a miembros de su gabinete con los intendentes de la Costa Atlántica para analizar la situación epidemiológica en pleno ascenso de casos luego de las fiestas de fin de año y el comienzo de la temporada en distintos destinos turísticos bonaerenses. 

Según indicaron las autoridades en una conferencia de prensa posterior al encuentro, por el momento descartaron la aplicación de nuevas medidas restrictivas, como el «toque de queda sanitario» que se barajó en las últimas horas, pero los jefes comunales y el gobierno provincial se comprometieron a intensificar los controles para el cumplimiento de las medidas de higiene personal, los protocolos y las campañas de concientización. 

«Se está viendo un crecimiento marcado y muy acelerado de los casos», sostuvo el mandatario bonaerense, que a pesar de no hacer nuevos anuncios sobre posibles restricciones, aclaró que al finalizar la semana epidemiológica en curso analizarán los datos para tomar decisiones. 

«Lo que hemos resuelto en esta reunión es que, como la única forma de evitar los mayores contagios es reduciendo los contactos, tenemos que reducir esos contactos y la movilidad. Como nuestro objetivo central es sostener todo lo que podamos la actividad, el trabajo, el turismo, hemos determinado poner muchísimo más énfasis en el cumplimiento de todas las medidas, los protocolos y las campañas de concientización», dijo Kicillof.

«También vamos a tener una reunión con autoridades nacionales y de la ciudad de Buenos Aires, porque la región del AMBA es la que más sigue creciendo, y si hay que tomar alguna decisión lo anunciaremos la semana que viene», anticipó. 

El crecimiento de los casos en la provincia de Buenos Aires es notorio en los últimos días y está relacionado con el comienzo de la temporada y las fiestas de fin de año. Según detalló el ministro de Salud de la provincia, Daniel Gollan, mientras en la semana epidemiológica 35 (entre agosto y septiembre) los casos representaban más de 5.000 confirmados diarios, las siguientes semanas la cifra se redujo a un promedio de 1.365 hacia comienzos de diciembre. Sin embargo, los últimos datos arrojan una suba importante de casi 3.200 casos diarios en promedio durante la última semana. La situación se repite al analizar el porcentaje de ocupación de camas y de mortalidad, aunque uno de los datos que más preocupan en el gobierno, según detalló el ministro, es el «ascenso prácticamente vertical» de las consultas a la línea 148 habilitada por la Provincia para consultas sobre síntomas compatibles con el virus. «Este aumento que estamos observando ahora, que si bien hace dos días pareciera ralentizarse, está en franco aumento y es un muy mal indicador», dijo Gollan. 

Kicillof analizó, por otro lado, que «hay una posibilidad de que esto sea un rebrote debido a las fiestas y reuniones, y hay otra posibilidad que es que esto sea el inicio adelantado de una segunda ola», y en esa línea manifestó: «Está en nuestras manos convertir esto en un rebrote y que se comience a reducir la cifra de contagios». 

El jefe de Gabinete de la provincia, Carlos Bianco, informó por su parte que hay quince distritos en territorio bonaerense que bajan de fase ante la suba de casos: siete pasarán a fase 3 (Arrecifes, Balcarce, Lincoln, Lobería, Puán, Salliqueló, Suipacha), mientras que los otros ocho restantes pasan a fase 4 (Adolfo Alsina, Coronel Dorrego, General Alvear, General Villegas, General Las Heras, Magdalena, Maipú y Saavedra).