Por Ramiro García Morete

“Cuando cayó el soldado Vojkovic /dejó de vivir el papá de Vojkovic/y la mamá de Vojkovic y la hermana/ También la novia que tejía/y destejía desolaciones de lana y los hijos que nunca llegaron a tener”, rezan los versos del notable poeta y autodenominado “sobremuriente” Gustavo Caso Rosendi. Posiblemente esa novia que tejía y destejía se haya enterado por Elena Noseda, quien aún guarda el ruido de la puerta al cerrarse tras el aviso. Y es que la familia movilizaba encuentros con padres y familiares de combatientes cuando la nefasta dictadura cívico-militar no ofrecía respuestas ante la más absurda de las guerras. Al punto de que Dalmiro Bustos impulsaría un programa diario en Radio Provincia, que triangulaba señal en la Patagonia y que anhelaba llegar a oídos de esos conscriptos que antes que nada eran sus hijos, hermanos, novios. Y es que como en cada caso, detrás había una familia. Y si bien Fabián Bustos no “cayó” e inclusive pudo muchos años después escribir “Crónicas de un soldado”, las heridas y traumas seguirían vigentes no solo en él sino en la gente que lleva su sangre.

Cuando en 2011 Ana Fraile y Lucas Scavino preparaban una producción para canal Encuentro con motivo del 30 aniversario de Malvinas, darían con Dalmiro y se sentirían sumamente movilizados por la historia familiar. “Lo que hicieron durante la guerra me parece muy distinto a lo que yo conocía respecto a los familiares de los soldados. Esa imagen de víctimas quietas y detenidas esperando, la familia Bustos lo ponía en cuestión”, dirá Scavino. “A casi cuarenta años de los hechos, Dalmiro, Elena y sus dos hijos menores, Javier y María Elena, cuentan lo que no pudieron decir entonces, en un intento de ir tras las huellas de Fabián y poner en palabras las angustias y los dolores que aún permanecen”, sintetizará la sinopsis. “Dalmiro, Elena, Javier y María Elena compartieron con nosotros experiencias de su vida durante la guerra, y Fabián compartió los rastros de la guerra en su cuerpo y en sus escritos”, comunicarán ambxs directorxs.   

Combinando el registro documental, el teatro espontáneo o psicodrama y el diálogo temporal entre el libro de Fabián y el viaje de su hermano, “Buenas Noches Malvinas” ofrece un enfoque distinto y profundo de los efectos de la guerra y las tragedias en general. Y como la memoria, desde el dolor o desde la sanación, es un asunto que –como Fraile dice de cierta manera- nos trasciende y continúa en nuestrxs hijxs y sus hijxs y los hijxs de los hijos.

“No solo le pasó solo a los ex combatientes. Le pasó a la sociedad, a la familia, a la hija y a los nietos, de generación en generación -remarca Fraile-. Es un dolor que no se frena a menos que lo discuta como colectivo”. Uno de los rasgos distintivos es la aplicación de psicodrama, donde la familia tiene experiencia. “Aporta una representación de un trauma -explica Fraile-. Hay escenas muy traumáticas que cuentan los hermanos de Fabián que vivieron durante el período de guerra. Pero de la forma en que lo cuentan uno percibe la vigencia de ese dolor. Si bien ocurrieron cuando tenían 13 o 15 años está muy latente, como si hubiera pasado ayer”. Y agrega: “La familia venía ya de muchos años muy duros en la ciudad. El primo había desparecido y después se vino una guerra liderada por los genocidas”.

El documental infirió un viaje de ocho días a Malvinas, que representó varios desafíos. “Malvinas es un espacio que está en el imaginario colectivo argentino y de todos los que fueron protagonistas tanto poniendo el cuerpo como siendo parte de esa situación de locura colectiva que significó la guerra. Así que pensarlo desde ese lugar es ponerlo en cuestión”, introduce Scavino. “Pero a partir de ‘Crónicas de un solado’, hay una mirada y una forma de sentir su paso por las islas diferente a las habitualmente presentadas en otras experiencias audiovisuales y literarias. Así que en primer lugar traté de pensar el espacio poniéndome en el punto de vista de Fabián. Idear un plan de registros en función de los lugares que había transitado y con los que había interactuado. Entonces había un cruce con mi propio imaginario que estaba en tensión”. Pero por otro lado, hay otra situación muy rica: “El viaje lo estaba haciendo con Javier. Un lugar que conocía por los relatos de sus hermanos, transitando esos mismos lugares. Eso también producía un movimiento emocional bastante importante al que quería estar atento y tomar registro. A nivel documentalista, por más que tenga planes, la realidad siempre se vuelve más rica”. En general, se muestran espacios despojados de pobladores, habitados por el hermano. “Un espacio extraño. Presente, pero útil para el recuerdo y la utilización de los textos, que se terminan transformando”, agrega. Otro recurso es que Fabián, quien según Ana posee una sensibilidad muy grande y siempre ofrece una mirada distinta de las cosas, recién aparezca sobre el final para acentuar la idea de ausencia.

Sobre el final, estxs realizadores de gran recorrido explican el por qué de sumirse en esta historia. Scavino se refiere a la familia Bustos: “Era un grupo que se movilizaba y se juntaba con otros grupos intentando contenerse, ganar espacio y ganar importancia en la comunicación…disputándole la organización al propio gobierno militar de La Plata, haciendo un programa de radio y triangulando con una antena para que sus hijos los escucharan. Toda esa voluntad es muy ejemplar y muy significativa como respuesta al miedo, al dolor de lo que puede ser la probable pérdida. Un ejemplo de cómo enfrentar una situación traumática”. Y Fraile concluye: “Me parece que la familia Bustos nos conquistó como personajes. Siento que Malvinas vive como un fantasma que va caminando, desaparece… esa disputa de narrativas continuas. Personalmente me interesan los derechos humanos, saber la verdad, poder reparar. Y me interesa no olvidar, no volver a repetir las mismas atrocidades. Esta guerra está muy asociada a la última dictadura, momento histórico que tienen consecuencias que vivimos ahora. Quiero trabajar sobre esos conflictos y traumas. Para no olvidar y para rescatar a esos personajes olvidados adrede”.

FICHA TÉCNICA

TÍTULO ORIGINAL: Buenas Noches Malvinas.

DURACIÓN: 66 minutos.

ESTRENO: 31 de diciembre de 2020.

CLASIFICACIÓN: ATP

COPRODUCCIÓN: Pulpofilms SRL – Hiperkinesis Films

PRODUCTORES: Ana Fraile y Eduardo Sanchez.

GUIÓN Y DIRECCIÓN: Ana Fraile y Lucas Scavino.

DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA: Fernando Lorenzale (ADF).

MONTAJE: Lucas Scavino (SAE).

RELATO EN OFF: Rafael Spregelburd.