En vísperas de Nochebuena, Verónica Dessio fue hallada sin vida, con un profundo corte en el cuello y heridas de arma blanca en la espalda y el pecho, en el quincho de su casa ubicada en Sicardi, La Plata. El cuerpo lo encontró su expareja, Carolina Pérez, con quien hace diez años protagonizó un hecho histórico: fueron la primera pareja de lesbianas en casarse en la provincia de Buenos Aires.

Ya separadas, pero compartiendo domicilio, fue Pérez quien la encontró brutalmente asesinada. Sin faltantes aparentes y con la puerta sin forzar, el Poder Judicial descartó ya la hipótesis de robo y avanza en otras líneas de investigación. Para su familia, se trató de un caso de violencia de género.

La causa recayó en la Unidad Fiscal N° 1 a cargo de Ana Medina, desde donde ratificaron que el robo está descartado tras la testificación de Pérez, quien detalló haber encontrado «el portón entreabierto», por lo que la vivienda no había sido forzada. El arma blanca utilizada no se halló en la escena del crimen.

Desde el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad Sexual, a través de la Dirección Provincial de Casos Críticos y Alto Riesgo, informaron a Contexto que están «trabajando desde que ocurrió el hecho, en comunicación permanente con la hermana, la fiscalía, la policía y conociendo cada detalle sobre la investigación judicial».

Fotos: Eva Cabrera

Este jueves la familia y compañeras de trabajo protagonizaron una concentración en Judiciales, acompañados por organizaciones y sindicatos. «Estamos muy conmocionadas por lo que pasó. Tratando de acompañar a la familia en el reclamo de justicia, porque, si bien la causa está en proceso de investigación, nos parece muy importante que se pueda saber la verdad y que haya justicia por Vero y por su familia, sobre todo», explicó a Contexto Valeria Ríos, una de las compañeras de trabajo de Verónica que organizaron el reclamo.

«Vero era una compañera muy querida para todos los que trabajamos con ella, solidaria, muy comprometida con un montón de causas. Desde el lugar que tenía en el trabajo siempre intentaba ayudar a los compañeros, y además era una referente de los derechos de las mujeres y de las disidencias. Son muchas cosas por las que la valoramos muchísimo y por eso hoy fue una convocatoria muy buena», agregó.

Fotos: Eva Cabrera

Mientras algunas voces indican que, más allá del feminicidio, se pudo haber tratado de un crimen de odio por la reconocida militancia de Verónica, las compañeras prefirieron no aventurar ninguna hipótesis. «No somos nosotras quienes tenemos que plantear hipótesis, sino que es la Justicia la que tiene que dar respuestas. Esperamos que lo haga con rapidez y que la familia pueda tener la tranquilidad de saber qué pasó, de saber la verdad», indicaron.

Por su parte, la secretaria de Género e Igualdad de Oportunidades de la Asociación Judicial Bonaerense, Débora Bertone, acompañó el reclamo, resaltó la importante militancia «por los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTI», y manifestó que el crimen no puede desvincularse «de las cuestiones de género y la violencia más atroz en ese sentido».

Primer casamiento igualitario entre dos mujeres

Tras nueve años de noviazgo, Dessio y Pérez recurrieron a la Justicia en 2010 para que el Registro de las Personas las habilite para casarse.

En mayo de ese año, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de La Plata dio lugar al amparo presentado manifestando que no hay «validez constitucional que se imponga para admitir la prohibición de la celebración del contrato matrimonial entre personas del mismo sexo, entiendo en consecuencia que debe declararse la inconstitucionalidad de los artículos 172, 188 y concordantes (condiciones y requisitos para contraer matrimonio) del Código Civil».

Al fundamentar su voto, el juez Claudio Bernard destacó que «se debe hacer lugar al pedido debido al amor que se profesan y dada la relación de pareja que tienen las peticionantes, que por ello han decidido contraer matrimonio».

Tras destacar que Argentina proclama la libertad e igualdad entre sus habitantes, afirmó que «el acceso al contrato matrimonial representa una forma de ejercicio de esos derechos y por ende no puede restringirse el mismo a personas de igual sexo, de la misma manera que la ley no podría restringir la posibilidad del matrimonio a quienes por alguna razón no pueden procrear, a quienes superen determinada edad o imponer como condición de validez la procreación».

De esta forma, el casamiento entre Dessio y Pérez se convirtió en uno de los que sentaron precedentes para la posterior sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario conquistada en julio de 2010.