La refinanciación de pasivos en pesos del gobierno nacional alcanzó en noviembre el 105 % e implicó desde enero un financiamiento extra de 336.000 millones de pesos, utilizados en su mayoría para financiar el déficit fiscal producto del aumento del gasto para paliar los efectos de la pandemia y cancelar Adelantos Transitorios del Banco Central. 

Según la cartera de Economía, que conduce Martín Guzmán, el balance del año es positivo y muestra «la consolidación de la normalización de la curva de rendimientos de instrumentos en pesos, la cual se encontraba completamente desarbitrada, con tasas insostenibles con la producción y el nivel de actividad». 

«La normalización de la curva implicó un crecimiento sostenido del ratio de refinanciamiento, que pasó del 58 % en el primer trimestre del año a 155 % en noviembre (media móvil de 3 meses), evidenciando la creciente profundidad del mercado de financiamiento en pesos», señalaron desde el palacio de Hacienda, y destacaron también que se logró una extensión en los plazos de vencimientos, lo que «redunda en el cumplimiento de uno de los objetivos centrales para la restauración de la sostenibilidad de las finanzas públicas». 

«En términos netos, el Tesoro Nacional logró captar $18.745 millones durante el mes de noviembre, siendo la tasa de refinanciamiento o roll-over del 105 %», señala el informe publicado este martes por la Secretaría de Finanzas, y agrega: «Observando la media móvil de tres meses del indicador de tasa de roll-over, se cumplen siete meses de refinanciamiento neto mayor al 100 %, una señal clara de la consolidación del proceso de normalización del mercado de deuda doméstico». 

El resultado del financiamiento adicional se explica por 39 licitaciones de letras y bonos que realizó en el año el gobierno nacional «para canalizar la liquidez a instrumentos de deuda pública y continuar con la normalización y fortalecimiento del mercado de deuda local». Desde enero, el Tesoro Nacional emitió 2,1 billones de pesos en letras y bonos soberanos, que se suman a los seis canjes de deuda en pesos por un total de un billón de pesos más. 

«Las exigencias presupuestarias por parte de la asistencia por covid requirió una política activa en el mercado de deuda en moneda nacional. En primera instancia honrando los vencimientos y brindando alternativas de inversión en pesos con tasas atractivas pero alineadas a nuestra política de sostenibilidad de deuda», explicó el secretario de Finanzas, Diego Bastourre, para quien «en un año en el que se sintieron de lleno los efectos de la pandemia, se logró financiamiento neto positivo significativo».