Los medios hegemónicos de comunicación intentaron ocultar, minimizar o deslegitimar el reciente proceso electoral en Venezuela. A pesar de ello, el pasado 6 de diciembre, el pueblo de ese país acudió a las urnas de manera libre y pacífica para elegir una nueva Asamblea Nacional que entrará en funciones el 5 de enero de 2021.

El proceso electoral, que tuvo más de trescientos veedores internacionales, fue considerado un triunfo en sí mismo ante las presiones de los gobiernos de Estados Unidos, la Unión Europea y el Grupo de Lima, que impulsaron un boicot y el desconocimiento de los resultados.

El triunfo del pueblo venezolano sobre quienes buscan arrebatarle su derecho soberano a elegir libremente a sus representantes se da en el marco de una región convulsionada que desde octubre de 2019 ve surgir estallidos sociales en Chile, Colombia, Perú, Guatemala y otros países con gobiernos neoliberales alineados a las políticas de Washington.

Para comprender la importancia del triunfo del proceso electoral venezolano en el marco regional, Contexto dialogó con la reconocida periodista y escritora Stella Calloni, autora de innumerable cantidad de artículos sobre la región y destacados libros como Operación Cóndor: Pacto Criminal, Nicaragua: El tercer día, Panamá: pequeña Hiroshima y Evo en la mira: CIA y DEA en Bolivia, entre muchos otros.

Calloni sostuvo que «hay que considerar como un gran triunfo el hecho de que Venezuela haya realizado las elecciones en el tiempo que correspondía, en el marco de la pandemia y con un bloqueo tan brutal que, entre otras cosas, impide la entrada de gasolina y la llegada de medicamentos».

«La sola realización de las elecciones representa una evidente derrota para los Estados Unidos, que invirtió millones de dólares para hacer una de las campañas mediáticas más fuertes de todo este período», aseguró.

Calloni señaló que «los medios alineados con Washington trataron de ocultar la participación de una gran cantidad de partidos opositores y la presencia de gran cantidad de veedores internacionales».

«Estas elecciones también significaron la derrota del proyecto que intentó instalar un supuesto ‘presidente’, un personaje autoproclamado en una plaza de Caracas, que no fue votado por nadie ni tenía ningún tipo de autoridad. Un proyecto aceptado mansamente, como solo lo aceptan los Estados coloniales, por la condescendiente Unión Europea, que ya está pagando un precio muy alto por su sumisión a los intereses de Estados Unidos e Israel», afirmó.

La periodista sostuvo que «ahora nadie puede negar que en la Asamblea hay una mayoría del Gran Polo Patriótico (encabezado por el Partido Socialista Unido de Venezuela –PSUV–), pero donde también estará representada la voz de oposición».

La analista explicó que las elecciones en Venezuela se dan en un marco en el que Estados Unidos sufrió varias derrotas y donde los pueblos de la región están reaccionando fuertemente contra las políticas injerencistas.

«Estamos viendo lo que Fidel Castro ya anticipó cuando dijo que ‘cada país es un volcancito’. Los pueblos, tarde o temprano, entran en erupción y nadie puede pararlos. Hay rebeliones populares en muchos países de la región: en Chile, Perú, Colombia. No se trata solo de una rebelión contra los gobiernos neoliberales, es una rebelión antiimperialista. Ya nadie puede ocultar la rebelión popular que existe en toda la región. Es un hecho muy claro», sostuvo.

Por último, Calloni explicó que «en este tiempo Estados Unidos tuvo una derrota tras otra, la más evidente es la recuperación de la democracia en Bolivia y donde el pueblo, en menos de un año, echó a los golpistas. Golpistas que contaron con la complicidad fundamental y contundente de Luis Almagro, que es una vergüenza que siga siendo el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA)».