Cumplido un año de la asunción de la dupla Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner en el gobierno, la vicepresidenta decidió publicar una extensa carta donde realiza un repaso de los principales avances, desafíos y conflictos que signaron el transcurso del año 2020. «A un año… balance», fue el título que utilizó para analizar los embates de una economía arrasada por el macrismo, la irrupción del FMI y los intentos por reactivar la vida política, social y económica del país, tras cuatro años de avanzada neoliberal.

Solidaridad social, restructuración de deuda, ley de alquileres, aporte solidario, entre otros, fueron algunos de los múltiples puntos que CFK destacó a lo largo de las 32 sesiones parlamentarias del Congreso que tuvieron lugar en los últimos doce meses. Sin dudas, la llegada de la covid-19 toma un protagonismo central en el balance del año, cuyo impacto afectó no solo a nivel sanitario, sino también económico, social y parlamentario, debido a la implementación de sesiones remotas.

«Leyes a favor de los argentinos y las argentinas, para ampliar derechos, hacerle frente a la pandemia, cuidar la economía, fortalecer el federalismo y defender nuestra soberanía. Cumplimos, como siempre, con todas nuestras responsabilidades», expresó la vicepresidenta, y agregó: «En su ámbito, el Poder Ejecutivo sin duda ha hecho un gran esfuerzo para afrontar dos tragedias. Una anunciada y otra inesperada. La primera: la economía arrasada del macrismo. La segunda: la pandemia inédita».

En este aspecto, destacó la voluntad del gobierno de avanzar, en pleno contexto de emergencia, con la reconstrucción del sistema de salud pública, luego de un proceso de fuerte vaciamiento, con la urgencia adicional de la pandemia mundial. «Sobre un sistema de salud prácticamente abandonado por el macrismo y contra-reloj, se pudo rearmar un dispositivo y una infraestructura sanitaria que permitió que a ningún argentino o argentina le falte una cama, un respirador o un médico cuando lo necesitó por esta verdadera desgracia del COVID», señaló.

La carta también remarcó la reestructuración del «99 % la deuda externa en manos de bonistas privados» que «dejó el gobierno de Cambiemos», como parte de los principales logros de gestión del Frente de Todos durante el 2020.

No obstante, más allá de los avances y desafíos, hubo un elemento que no pudo dejar de lado, y es el rol del Poder Judicial en el escenario político nacional. Los procesos de persecución política articulados desde las altas esferas de la Justicia fueron uno de los elementos que la presidenta del Senado remarcó como deuda aún pendiente de confrontar por parte de la política.

«Representado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la actuación de ese poder no hizo más que confirmar que fue desde allí, desde donde se encabezó y dirigió el proceso de Lawfare. Esa articulación mediática-judicial para perseguir y encarcelar opositores, se desplegó en nuestro país con toda su intensidad desde la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia de la Nación y, lo que es peor: aún continúa», expresa la carta.

El texto realiza un repaso desde los avances logrado en materia de democratización de la Justicia, con la restructuración de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que supo impulsar la presidencia de Néstor Kirchner a partir de 2003. Luego, se refiere a las maniobras que el macrismo realizó sobre el máximo tribunal y cómo se utilizó el aparato judicial para ubicar figuras afines en los altos cargos y, desde allí, orquestar las diversas operaciones persecutorias sobre referentes del período kirchnerista. Lo que la propia expresidenta definió como un ciclo de «lawfare al palo».

«A nadie debería extrañarle entonces, no sólo que el Lawfare siga en su apogeo, sino que además, se proteja y garantice la impunidad a los funcionarios macristas que durante su gobierno no dejaron delito por cometer, saqueando y endeudando al país y persiguiendo, espiando y encarcelando a opositores políticos a su gobierno», describe CFK, y agrega: «Tampoco deberíamos extrañarnos si esta Corte, que consintió alegremente el mayor endeudamiento del que se tenga memoria a escala planetaria con el FMI, empieza a dictar fallos de neto corte económico para condicionar o extorsionar a este gobierno… O lo que es peor aún: para hacerlo fracasar».

En tanto, respecto de este punto, concluyó: «Si esto sigue sucediendo en nuestro país, estaremos muy lejos de construir la República y la Nación que, estoy segura, anhelamos la inmensa mayoría de los argentinos y las argentinas».