Con 77 votos a favor, treinta en contra y cuatro abstenciones, el proyecto de legalización del aborto logró dictamen de mayoría y se tratará finalmente este jueves en el recinto en una sesión que se espera que sea maratónica. Pensando ya en el Senado, diputados y diputadas de las comisiones de Legislación General, Legislación Penal, Mujeres y Diversidad y Acción Social y Salud Pública decidieron modificar dos artículos en busca de lograr convertir este proyecto en ley.

Desde las 17 hs, diputados y diputadas brindaron sus puntos de vista sobre el proyecto de IVE y sobre las dos modificaciones del que envió el Ejecutivo: ampliación de la objeción de conciencia y acompañamiento a menores de dieciséis años a la hora de realizar la práctica.

Los cambios

Sobre la objeción de conciencia, el dictamen de mayoría ingresó un nuevo artículo referido a las obligaciones de los establecimientos de salud. El articulado establece que aquellos efectores de salud del subsector privado o de la Seguridad Social que tengan profesionales que ejerzan su derecho a ejercer la objeción de conciencia «deberán prever y disponer la derivación a un efector que realice efectivamente la prestación y que sea de similares características al que la persona solicitante de la prestación consultó». En este marco, los privados y obras sociales se deberán hacer cargo de las gestiones, costos y derivación.

El otro cambio impulsado en las comisiones se establece en el artículo 8, referido a las personas menores de edad. Por un lado, el proyecto reconoce que las personas mayores de dieciséis años tienen la capacidad de por sí para prestar su consentimiento y, por otro, menores de esa edad prestarán un consentimiento informado y «se procederá conforme lo dispuesto en el artículo 26 del Código Civil y Comercial y la Resolución N° 65/15 del MINISTERIO DE SALUD de la Nación en concordancia con la Convención de los Derechos del Niño, la Ley No. 26.061, el artículo 7 del anexo I del Decreto reglamentario N 415/06 y el Decreto Reglamentario 1282/03 de la ley 25673». En este marco, deberán ir acompañados por personas mayores de edad, en línea por lo establecido por el Ministerio de Salud para toda práctica médica que requiera un/a adolescente.

El debate

La primera oradora fue la macrista Carmen Polledo, quien encabezó el dictamen de minoría. La diputada consideró que «es extremadamente inoportuno por el momento sanitario que está pasando la Argentina, es un escándalo tratarlo durante esta situación extrema. Como ya lo mostraron varios expositores que pasaron por este plenario, este tema no está en la agenda de nuestras mujeres. Esta es una cuestión de fondo. El aborto suma mayor vulnerabilidad para las mujeres».

A favor habló el diputado del Frente de Todos, Pablo Yedlin, titular de Acción Social y Salud Pública, una de las comisiones involucradas. «Todos los diputados estamos en contra de que se haga un aborto. Nadie lo promueve. Este es un tema que afecta a la salud pública. Tenemos que trabajar fuertemente para que no haya embarazos no deseados. Hay que dejar de perseguir a las mujeres que abortan en la Justicia», manifestó.

«Hay que dejar de perseguir a las mujeres que abortan en la Justicia»

Pablo Yedlin

El radical José Riccardo, volverá a votar a favor, pero insistió en la necesidad de trabajar en la Educación Sexual Integral (ESI). «Tanto en el debate de 2018 como en este, hubo una palabra que se repitió en las miles de alocuciones de todos: educación sexual integral», sostuvo, y recordó que se presentó un proyecto al respecto que aún no fue girado a comisiones.

La diputada del Frente de Izquierda, Romina del Plá, no estará presente en el recinto porque dejará su banca para cederle el lugar a Juan Carlos Giordano, de la Izquierda Socialista, según lo acordado en las elecciones que la convirtieron en legisladora. En su último discurso, reiteró el apoyo de su bloque al proyecto, pero manifestó el rechazo a la objeción de conciencia al considerarla un «obstáculo» para la implementación. «La ley que se va a votar habilita la objeción por ideario institucional al no establecer la obligación de los centros de salud a garantizar la práctica. Es una prerrogativa inadmisible que permite que clínicas e instituciones de salud vulneren la ley en nombre de la objeción de conciencia. Un bloqueo de hecho al acceso a la práctica y una concesión enorme a los agentes del clero que tienen colonizado buena parte del sistema de salud público y privado en todo el territorio nacional», cuestionó.

En contra también habló la diputada de la Coalición Cívica Marcela Campagnoli. «No tengo nada contra las mujeres, pero no puedo callarme ante el milagro de la vida. Nadie quiere criminalizar a la mujer, que una sola mujer vaya presa o que tenga que transitar por el sistema penal, nadie lo quiere. Pero poder pensar que una persona puede decidir a libre arbitrio o capricho sobre otra…», manifestó.

La última que habló a favor fue la camporista Daniela Vilar en un discurso que cosechó aplausos en el recinto. «Este debate es histórico. Lo único que estamos haciendo hoy acá es intentar generar un marco normativo nacional que acompañe la realidad sobre la que nosotros y nosotras tenemos la obligación de legislar», manifestó. «Estamos acá pidiendo que desestimemos las creencias personales, las cosas que no están basadas en estadísticas concretas, porque acá tenemos el rol de ejercer la política pública», sostuvo.

«Acá tenemos el rol de ejercer la política pública»

Daniela Vilar

«En 2018 fue una victoria colectiva. Sabemos que no puede tanta gente estar equivocada. Para poder realizar políticas públicas tenemos que basarnos en estadísticas de la realidad», sostuvo en relación con el consenso social alcanzado.

Sobre el final, la diputada de Lomas de Zamora reconoció la labor de los feminismos. «Las que más se la juegan son las compañeras de las consejerías, las que están en los barrios, las que tejen redes, las profesionales de la salud que le ponen el cuerpo, las artistas, las periodistas feministas, las pibas que están en las calles», manifestó.