Tras la confirmación este jueves de la condena de cinco años y diez meses de prisión por parte de la Corte Suprema a Amado Boudou en la causa Ciccone, el jefe de Gabinete nacional, Santiago Cafiero, y el gobernador Axel Kicillof respaldaron al exvicepresidente ante la decisión judicial, que fue cuestionada por ser parte de la persecución política, en un fallo sin fundamentos.

«Amado Boudou, como cualquier otro ciudadano, merece que sus derechos no sean pisoteados. La Corte debía hacerse cargo de un proceso plagado de irregularidades y arbitrariedades», tuiteó este mediodía Cafiero. «Hasta que no logremos un funcionamiento claro y honesto del Poder Judicial en su conjunto, la sociedad entera será rehén de la duda y la desconfianza. Necesitamos juicios justos para volver a confiar», agregó.

La Corte Suprema de Justicia rechazó los recursos de Boudou y dejó firmes las condenas por el caso de la imprenta Ciccone Calcográfica, que habían sido dictadas en su momento por el Tribunal Oral Federal N° 4 en agosto de 2018. El exfuncionario había sido condenado por cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública. Por la emergencia sanitaria en el marco de la pandemia, en abril pasado le fue otorgada la domiciliaria.

El fallo de la Corte invocó el artículo 280 del Código Civil y Comercial, una facultad que le permite no dar explicaciones, pese a que se trata de un caso importante ya que el condenado es un exvicepresidente y ex ministro de Economía de la Nación. Entre las irregularidades, se destacó que la Corte no quiso adentrarse en la situación del «arrepentido» Vandenbroele, cuyo testimonio en 2017 fue clave para la acusación, y quien recibió 1.500.000 pesos de entonces para declarar.

Ahora, lo que resta es saber cuál será la decisión del juez de ejecución penal, Daniel Obligado, que determinará si Boudou vuelve a la cárcel o si le mantienen el beneficio de la domiciliaria.

El gobernador Axel Kicillof, por su parte, enmarcó el fallo en la persecución político-judicial. «Causas armadas, sentencias truchas, testigos falsos. Nada justo puede resultar de eso. Necesitamos justicia. Basta de persecución política. Se tiene que acabar el lawfare».

También desde el gobierno bonaerense, el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, dijo a El Destape Radio que «es imposible dejar de pensar que detrás de esto haya una especie de venganza de un sector económico que jamás le va a perdonar a Boudou que haya recuperado los recursos de los trabajadores para el Estado».

Desde el Congreso, el diputado Eduardo Valdés advirtió que el fallo de la Corte con Boudou «suena a extorsión». «Fundar la honra o deshonra de un vicepresidente de la Nación con el art. 280, sin argumento alguno, es una patoteada judicial propia de tiempos feudales», cuestionó.

Abrazo en Tribunales

Sindicatos, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos convocaron esta tarde para un abrazo solidario al Palacio de Tribunales, en el microcentro porteño, en apoyo a Boudou y en repudio al fallo de la Corte Suprema.

«No esperaremos a que el juez le revoque o no la prisión domiciliaria. La mejor manera de apoyar a nuestro Gobierno nacional y popular es combatiendo el lawfare que tanto daña la democracia», indicaron los organizadores en un comunicado.

El secretario nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, José Schulman, sostuvo que el objetivo de la movilización es denunciar que la Justicia «está destruyendo el Estado de derecho». 

Adhirieron a la convocatoria Curas en Opción Por los Pobres, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y Familiares de Desaparecidos y Detenidos por razones políticas, entre otras organizaciones.