Con una fuerte apuesta a la protección ecológica, el gobierno de la provincia de Buenos Aires declaró en emergencia ambiental la región bonaerense que comprende el delta del río Paraná, donde meses atrás se desarrollaron focos de incendio en zonas rurales. Tras el fenómeno que puso en fuerte riesgo el ecosistema regional, el gobernador Axel Kicillof estableció la medida por decreto, que abarcará los distritos de Escobar, Tigre, San Fernando, San Isidro, Vicente López, San Nicolás, Ramallo, San Pedro, Baradero, Zárate y Campana, por 180 días.

El Decreto 1088, publicado este jueves en el Boletín Oficial del distrito, prohíbe la actividad de quema de pastizales y suspende «toda autorización o permiso de quema de vegetación en la zona declarada en emergencia ambiental». Al mismo tiempo, llama a crear el Comité Interministerial de Emergencia del Delta (CIED), como esquema de coordinación entre las carteras de Seguridad y de Gobierno, junto del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible.

De esta manera, la gestión de Kicillof exhortó a los organismos pertinentes a «adoptar las medidas necesarias para elaborar en forma conjunta un Plan de Manejo del Fuego para la zona del Delta del Paraná en el ámbito de la provincia de Buenos Aires».

«En los primeros meses del año en curso se han detectado numerosos focos de incendio irregulares en la zona del Delta del Paraná correspondiente a las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires», que generaron «un impacto negativo sobre la integridad del ecosistema, poniendo en peligro no solo los principales recursos naturales sino también la calidad de vida y la salud de la población», indicó el decreto publicado este jueves en el Boletín Oficial.

Cabe recordar que los distintos focos de incendio que tuvieron lugar en la zona del delta del río Paraná despertaron una fuerte preocupación a nivel general, no solo por la magnitud de su impacto, sino también por sacar a la luz las formas en que ciertos sectores de la producción rural explotan el ecosistema para mantener en marcha la producción.

«Lo más dramático es lo de las islas del delta, porque estos incendios ya tienen seis meses, y los brigadistas realizan su tarea, ponemos aviones, helicópteros, se afectan muchas personas, se apagan los incendios y los mismos productores los vuelven a prender, y la Justicia después de seis meses no tiene un detenido», fueron las palabras pronunciadas en su momento por el propio ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié. El funcionario incluso sostuvo que el 95 % de los fuegos eran intencionales y provocados.

Asimismo, algunas de las investigaciones sobre el origen de los incendios incluso llegaron a implicar a figuras políticas de Juntos por el Cambio. Tal es el caso del intendente de San Nicolás, Manuel Passaglia, debido a la afectación de 877 hectáreas de territorio en las islas Gualeguay, al sur de Entre Ríos, pertenecientes a su hermano, el diputado macrista Santiago Passaglia. Según investigaciones de medios locales, los registros de la Dirección General de Catastro de la Administradora Tributaria de la provincia de Entre Ríos demuestran que las 877 hectáreas conforman un condominio entre Passaglia (50 %) y la sociedad anónima Islas del Mirador SA (50 %).

Este territorio quedó dentro de los diversos focos de incendio del delta del Paraná, y las miradas apuntan a la responsabilidad de los propietarios de los terrenos por la presunta provocación intencional de los fuegos, como modo de reacondicionamiento de los suelos para la explotación agropecuaria.