Durante el acto de celebración del Día de la Construcción, que se realizó en la planta de la empresa Loma Negra, en la localidad homónima del partido bonaerense de Olavarría, el presidente Alberto Fernández destacó que este sector «es un motor central» para la recuperación y el desarrollo económico del país. Por teleconferencia desde Olivos, el mandatario también le envió un mensaje a quienes especulan con los precios de los bienes para la construcción, y advirtió que va a ser inflexible con quienes realizan esas maniobras.

«La construcción es verdaderamente el motor que va a encender la economía, que va a dar trabajo. Y por eso le hemos prestado tanta atención», sostuvo.

También participó Axel Kicillof, por teleconferencia desde la Gobernación en La Plata. Resaltó el rol de la construcción para empujar al resto de la actividad económica y generar empleos para la etapa de la pospandemia.

En tanto, en la planta de Loma Negra estuvieron presentes los ministros Gabriel Katopodis (Obras Públicas), Matías Kulfas (Producción) y Jorge Ferraresi (Hábitat). También el titular de la Cámara Argentina de la Construcción, Iván Szczech; el secretario general de la Uocra, Gerardo Martínez; el intendente de Olavarría, Ezequiel Galli; y los directivos de Loma Negra.

En el inicio, Alberto Fernández remarcó la importancia del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), que sirvió para mitigar el impacto de la pandemia en las empresas y sus trabajadores. «El ATP mitigó los efectos nocivos de la pandemia en toda la actividad económica, pero en la construcción fundamentalmente», señaló.

Luego subrayó que la actividad de la construcción «tiene un efecto multiplicador». «Cuando la construcción se mueve, se mueve la producción de cemento, de acero, de ladrillos, de vidrio, de madera. Empieza a tallar un montón de actividades que confluyen en la actividad de construir, que es impresionante».

El presidente aprovechó su discurso para rechazar que el gobierno esté aplicando medidas de ajuste. Dijo que en el Presupuesto 2021, en comparación con el último presupuesto macrista (de 2019), «se puede advertir que la inversión en obra pública se multiplica por dos», y detalló que pasa de representar el 1,1 por ciento del PBI en 2019 al 2,2 por ciento en 2021. Como contraste, agregó que lo que se ajustó «es el pago de los intereses de la deuda». «Piensen que el año entrante tendríamos que estar pagando alrededor de 12.000 millones de dólares de deuda, solamente de intereses. Y todo eso se ha acotado sensiblemente».

En otro tramo afirmó que la obra pública tendrá como grandes objetivos la construcción de viviendas para los sectores medios y las grandes obras de infraestructura vial.

Hacia el final, se refirió a dos temas de su preocupación. Por un lado, adelantó que habrá una «absoluta transparencia en la contratación de la obra pública». Y, en relación con la oposición: «Porque en los últimos años, por cuestiones políticas se ensañaron contra la obra pública y lastimaron su desarrollo, la pusieron en un cono de sombra, a veces con razón y a veces exclusivamente por móviles políticos, y la verdad es que paralizaron una actividad central para el desarrollo económico del país».

Por otro lado, afirmó que últimamente ha crecido la producción de materiales para la construcción, como el cemento y la chapa, pero criticó que esa mayor producción «alguien la compra y la retiene, y dificulta la tarea del que tiene que comprar esos materiales para construir». «Allí veo una nefasta actitud», prosiguió, y advirtió que será inflexible. «Voy a caer con todo el peso que la Ley de Abastecimiento le otorga al Estado, porque si bien es cierto que siempre consideré despreciable la conducta del especulador, especular en pandemia hace a quien lo hace mucho más que despreciable. Y no voy a permitir que eso ocurra», concluyó. 

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A su turno, Kicillof también se centró en el rol clave que cumplen la obra pública y privada en la reactivación de toda la economía, y en el papel activo que asume el Estado para promover este sector.

«La construcción tiene un papel central en la reactivación de toda la actividad económica. Se la ha señalado como una de las principales oportunidades de estímulo a la actividad en su conjunto. Reactiva a la economía, esto está probado en los momentos más dramáticos de la historia económica, nacional y mundial», aseveró.

Asimismo, describió cómo la construcción potencia el mercado interno. «Cuando un trabajador de la construcción accede a un puesto de trabajo, lo que hace después es volcar ese ingreso al consumo, y el consumo es mercado, y el mercado son ventas, y así mejora la rentabilidad de todos los demás sectores económicos. Es un guinche que sirve para llevar adelante y para arriba a toda la economía».

La construcción fue un sector muy golpeado por la pandemia, aunque su recuperación ya comenzó. En septiembre de 2020, el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) que publica el INDEC mostró una caída de 3,9 por ciento respecto a igual mes de 2019. Mientras que en el acumulado de los nueve meses de 2020 presentó una disminución de 28,6 por ciento respecto a igual período de 2019. Una recuperación se observó en septiembre, cuando la medición desestacionalizada –con respecto al mes anterior– mostró una variación positiva de 3,9 por ciento.