El presidente Alberto Fernández y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, presentaron esta tarde el Plan de Reactivación e Inclusión Financiera para pequeñas y medianas empresas, que prevé financiamiento por 57.500 millones de pesos para impulsar a este sector golpeado por el gobierno anterior y por la pandemia, y que aporta una importante cantidad de trabajo en el país.

Se trata de cuatro líneas de créditos destinadas a inversión productiva y a inclusión financiera de mipymes y cooperativas, para proyectos de mediano y largo plazo de los sectores industrial, agroindustrial y de servicios. 

«Prestarle atención a la mediana y pequeña empresa es prestar atención a la sociedad argentina. Son las que dan el 80 % del trabajo en Argentina, las que crean el trabajo. Y por eso es tan importante este acto que llevamos adelante», afirmó el presidente durante el acto desde la empresa comercializadora de cintas aisladoras, TACSA, en el municipio bonaerense de Hurlingham, del que participó por videoconferencia desde Olivos.

Fernández remarcó la importancia de las políticas de Estado para motorizar el sistema productivo, en particular las mipymes, como eje central de la recuperación económica. Y también criticó al gobierno anterior por haber priorizado la especulación financiera en detrimento de la actividad. Según datos oficiales, durante la gestión de Mauricio Macri cerraron 25.000 pymes.

«Tenemos que ver la manera de vigorizar del mejor modo el desarrollo económico de la Argentina. En eso el Estado no puede estar ausente, debe estar presente, porque ya vivimos lo que pasó cuando todo quedó en manos de los mercados», sostuvo el mandatario.

«El secreto para que Argentina salga adelante es que alguien invierta, alguien produzca y alguien dé trabajo a los argentinos. El secreto es que terminemos con el tiempo en el que nos hicieron creer que éramos el supermercado del mundo porque vendíamos granos y empecemos a entender que lo que debemos venderle al mundo son productos industrializados. Debemos darle valor a toda la producción primaria».

El ministro Kulfas, en tanto, desarrolló los detalles de la medida. «La decisión política de nuestro gobierno es que no quede ni un solo proyecto que sea viable y rentable sin el financiamiento adecuado», aseguró. 

Los créditos se dividen en cuatro líneas. Aquellos de «Inversión Productiva e Inclusión Financiera» los otorgará el Ministerio de Desarrollo Productivo sin intermediación bancaria, con financiación de hasta 15 millones de pesos por proyecto con una tasa del 18 % para la adquisición de bienes de capital nuevos, construcción e instalaciones. Se dirige a micro y pequeñas empresas y cooperativas que no suelen ser sujetos de crédito.

En tanto, los destinados a «Inversión Productiva: PyMEs» apuntan a financiar la adquisición de bienes de capital y construcción o ampliación de instalaciones con tasa bonificada del 25 %, al que se podrá restar 2 % para pymes exportadoras y 1 % para pymes lideradas por mujeres.

Por su parte, «Inversión Productiva: Proyectos Estratégicos» financiará hasta 250 millones de pesos por empresa grande o mipymes, con una tasa del 22 % y un período de gracia de hasta doce meses. Se destinarán a proyectos que involucren la ampliación de capacidad exportadora.

Por último, la línea «Desarrollo Federal» consistirá en 400 millones de pesos por provincia para la adquisición de bienes de capital nacionales, construcción y ampliación de instalaciones. Los proyectos tendrán tasa subsidiada del FONDEP y garantía del FOGAR.