La Cámara de Diputados dio media sanción hoy al proyecto de ley que establece la obligatoriedad para las entidades bancarias y no bancarias de acreditar en forma inmediata el monto de las compras realizadas con tarjetas de débito y prepagas en la cuenta del receptor cuando se trate de comercios minoristas o mayoristas, a excepción de aquellos que estén vinculados o controlados por otras empresas o grupos económicos.

Este último punto fue una de las modificaciones con respecto al dictamen emitido la semana pasada –con apoyo unánime– durante la reunión conjunta de Finanzas y Comercio. El otro cambio tuvo que ver con que la obligatoriedad de la acreditación automática, además de las tarjetas de débito, incluya también a las compras realizadas con tarjetas prepagas.

La media sanción obtuvo 232 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones. El proyecto del diputado del Frente de Todos Carlos Ponce incluyó elementos de otro proyecto del diputado también oficialista Ariel Rauschenberger. 

La iniciativa busca que los comercios minoristas y mayoristas del segmento pyme cobren de manera inmediata las transacciones con tarjetas de débito que pagan los consumidores, ya que la banca y las compañías de crédito las cobran en el acto pero demoran en acreditarlas entre 48 y 72 horas. 

La iniciativa había contado con un rotundo respaldo de cámaras y confederaciones que nuclean a pymes y comercios, durante la intervención de sus representantes en las reuniones conjuntas de Finanzas y Comercio. Sostuvieron que les aportará liquidez en un contexto de caída de ventas y para afrontar sus gastos fijos.

La presidenta de la Comisión de Finanzas y miembro informante del oficialismo, Fernanda Vallejos, sostuvo que «esta medida representa una contribución importante para el sector, ya que se trata de un importante volumen de operaciones que se realizan con estos medios de pago». 

Agregó que «por lo tanto, tenemos el convencimiento de que estamos aportando un elemento para apoyar a este sector de nuestra economía que viene sufriendo las consecuencias de la crisis económica y, en el último año, el agravamiento de la crisis determinada por la pandemia del coronavirus». 

Luego de los pagos con débito, la masa de dinero diaria queda en poder de los bancos, a pesar de que les cobran a los comercios y a las pymes las comisiones en concepto de pago de servicios y, además, por el uso del posnet. Las compras con tarjeta de débito alcanzaron los 72.488 millones de pesos mensuales en 2019, lo que significó que los empresarios pagaron unos 652 millones de pesos en comisiones por mes y tardaron unas 48 horas o más en recibir ese dinero en sus cuentas. Son datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), con base en datos del Banco Central.

A su vez, el proyecto dispone que esta adecuación «no deberá influir en los costos de las comisiones, ni de transacción, ni de alquiler en los sistemas de captura de transacciones». 

Luis Contigiani, del interbloque Federal, afirmó que el proyecto responde a «un reclamo histórico del sector comercial y un logro en su lucha contra los abusos financieros». El presidente de ese interbloque, José Luis Ramón, por su parte señaló: «Aquellos que intermedian están ganando mucho dinero a costa de los usuarios, de los consumidores y de las pymes. Y están ganando dinero no por la prestación de un mejor servicio, sino porque hacen negocios con el tiempo y el dinero de los demás».

Tras el amplio respaldo que obtuvo el proyecto en Diputados, será girado al Senado para su sanción. Luego, dependerá para su aplicación de la reglamentación que establezca el Banco Central.