Este lunes por la noche, la secretaria de Legal y Técnica de la Nación, Vilma Ibarra, confirmó que el gobierno enviará al Congreso durante el mes de noviembre el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y que será el propio presidente Alberto Fernández quien brindará los detalles de la iniciativa que viene elaborando el Ejecutivo. De esta forma, se confirma lo que había deslizado Sergio Massa tras reunirse con la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito: su tratamiento será en sesiones extraordinarias.

«El presidente asumió en campaña electoral el compromiso de enviar el proyecto de ley de legalización del aborto al Congreso, una decisión que él además ratificó ante la Asamblea Legislativa el 1° de marzo y que cada vez que fue consultado, ratificó su voluntad de hacerlo. Estamos cursando un año muy complejo por lo que sucedió con la pandemia, vinculados a temas de salud y económicos. El presidente va a cumplir con su compromiso. Quiero comunicar, es oficial, el presidente va a enviar en el curso del mes de noviembre el proyecto de ley y va a ser incorporado al temario de extraordinarias para ser tratado», informó Ibarra.

Ibarra, que es la autora del proyecto del gobierno nacional, adelantó que la iniciativa recoge los consensos básicos alcanzados en 2018 y resaltó que se va a poner en consideración con otros proyectos, como el de la Campaña, que fue presentado por última vez en 2019 y que aún tiene estado parlamentario.

Si bien la funcionaria no brindó detalles sobre la iniciativa del Ejecutivo, de acuerdo con la experiencia de 2018, el proyecto plantearía la despenalización y legalización del aborto en las primeras doce o catorce semanas de embarazo, y posterior a ese lapso en el marco de las causales contempladas en el Protocolo de Interrupción Legal del Embarazo (ILE): si representa un peligro para la vida o salud de la persona embarazada o si es producto de violación. Tampoco incluiría la llamada «objeción de conciencia» institucional. Es decir que todos los centros de salud deben garantizar el acceso al derecho.

«El aborto clandestino en la Argentina es un enorme problema de salud pública», planteó Ibarra. «Las mujeres, más allá de la amenaza de prisión, cuando no tienen el proyecto de la maternidad, acuden a un aborto clandestino. Por las estimaciones más serias que se han hecho, hay entre 370.000 y 520.000 abortos por año, es una enormidad, donde van las mujeres a exponer su vida y su salud. Tenemos entre 38.000 y 40.000 ingresos hospitalarios por abortos mal practicados en la clandestinidad: ahí van las mujeres, a afectar su salud, a veces a morir. Son situaciones muy trágicas», detalló.

Ibarra señaló que desde el gobierno quieren un «trámite razonablemente rápido», teniendo en cuenta el «debate profundo y completo» de 2018. «Queremos un tratamiento muy respetuoso y muy cuidadoso», agregó.

La propuesta ingresará en principio por Diputados, donde en 2018 se obtuvo la histórica media sanción y donde el poroteo previo podría repetir esa experiencia. En el Senado, en tanto, los primeros conteos señalan que hay 33 senadores y senadoras a favor, 35 en contra y 4 sin definir.

Consultada por los números que manejan, Ibarra resaltó el impulso que le dará el Ejecutivo para lograr su aprobación. «El envío significa que nosotros vamos a empujar, porque creemos que es un problema de salud pública, para que sea ley. Con garantía vienen las heladeras y los lavarropas, los proyectos de ley no vienen con lavandina… Esto lo solía decir Cristina en sus debates en el Senado, y realmente es así. Garantía no tienen estas cosas, los proyectos de ley vienen para ser debatidos: tenemos que debatir, tenemos que explicar y tenemos que respetar», puntualizó.

Plan de los mil días

Tal como había señalado el presidente en la Asamblea Legislativa, Ibarra ratificó que, a la par, el Ejecutivo presentará un proyecto para acompañar embarazos y maternidades. «Las mujeres que decidan ser madres tienen que tener acompañamiento. No queremos que ninguna mujer piense en el aborto por imposibilidad de atender económicamente a un bebé que tiene deseos de tener», indicó.

«Queremos que las mujeres puedan elegir sus maternidades. La maternidad es algo hermoso y el Estado tiene que acompañar los tres primeros años», añadió Ibarra.