Legisladores del Frente de Todos se reunieron con autoridades del gobierno de Alberto Fernández para terminar de definir los últimos detalles del nuevo sistema de movilidad jubilatoria que presentará en los próximos días en la Comisión Bicameral Mixta de Movilidad Previsional, conformada a principios de este año para diseñar un esquema que reemplace la fórmula aprobada por el macrismo en 2017. 

Según indicaron desde el gobierno, el ajuste de las jubilaciones será semestral y estará atado en un 50 % a la recaudación tributaria y en otro 50 % a la variación de los salarios. 

Desde la cartera que conduce Martín Guzmán indicaron que «la fórmula que se propone es sustancialmente la misma a la sancionada en el año 2008 y que resultó en una mejora sostenida en el poder adquisitivo de los jubilados y jubiladas hasta el año 2015», y señalaron que la medida que regiría a partir de 2021 en caso de aprobarse «generará un incremento del poder adquisitivo de los haberes gracias al aumento del salario real y de los recursos de ANSES». 

Cabe recordar que, a pocos días de asumir el gobierno, Fernández suspendió a través de un decreto la aplicación de la fórmula de movilidad previsional aprobada durante el macrismo en 2017 en medio de protestas y una brutal represión en las inmediaciones del Congreso, y se conformó luego una Comisión Bicameral para trabajar en un nuevo esquema. 

Mientras esa fórmula -que se aplicaba contemplando en un 70 % la inflación y un 30 % los salarios- estuvo suspendida, los aumentos se produjeron, y lo seguirán haciendo hasta que se formalice un nuevo esquema, por decreto presidencial. 

«Una fórmula atada a la inflación no es deseable en la Argentina. Porque los ingresos de las jubiladas y los jubilados han perdido poder adquisitivo y el objetivo político es recomponer esos ingresos», señalaron desde el Ministerio de Economía, y añadieron: «En diversos países, las fórmulas de movilidad se basan en inflación siendo que los precios en esos países crecen menos que los salarios, lo cual quiere decir que no hay un objetivo de recuperación real de los ingresos. Además, los niveles promedio y las variaciones de la inflación en esos países son mucho más bajos que los que se observan hace lustros en Argentina, lo cual les permite dar cierta previsibilidad al gasto previsional». 

Asimismo, afirmaron que la inclusión de la recaudación en la fórmula «permite compartir el crecimiento y, al mismo tiempo, cuidar la sustentabilidad fiscal», y que el nuevo sistema «permitirá reducir el actual déficit previsional, dado que, si bien el salario real aumenta junto con el crecimiento económico, lo hace menos que los recursos tributarios». 

También destacaron la incorporación en mayor medida de los salarios que «implica que el ingreso de los pasivos acompañe al de los activos», y remarcaron que «la posición de la mayor parte de los especialistas es que la evolución de los salarios debe ser parte de la fórmula de movilidad». 

Por otro lado, aclararon que el paso de la aplicación trimestral a semestral «permite achicar el ‘rezago’ mientras que a la vez se reduce la indexación de la economía», y en la misma línea agregaron que «disminuye la volatilidad y reduce la pérdida de poder adquisitivo ante shocks inflacionarios como los observados en 2018 y 2019». 

Entre los presentes en la reunión que encabezó Guzmán estuvieron el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Trabajo, Claudio Moroni; la titular de la ANSES, Fernanda Raverta, y la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca.

También participaron el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; el titular del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner, y su par del Senado, José Mayans; el presidente de la Comisión de Previsión y Seguridad Social de Diputados, Marcelo Casaretto; los senadores Daniel Lovera y Carlos Caserio y el diputado Carlos Heller.