A horas de la llegada de la primera misión del Fondo Monetario Internacional al país para renegociar el préstamo stand by de 44.000 millones de dólares que contrajo el gobierno de Mauricio Macri, Martín Guzmán anunció ayer el envío al Congreso de un proyecto de ley para fortalecer la sostenibilidad de la deuda pública. En este sentido, el ministro anticipó que los préstamos en divisa extranjera deben tener previamente la aprobación del Congreso, así como también los programas que se negocien con el FMI.

«Los préstamos en divisas tienen que ser responsables, y los países que han tenido una larga historia de inestabilidad en deuda tendrían que darle una mayor participación al Congreso en estas decisiones», afirmó Guzmán, durante el seminario web «Garantizar sistemas financieros sostenibles», organizado por UNI Global, desde donde anticipó el envío del proyecto.

«Pensamos que sería sano que las decisiones de pedir préstamos en divisas extranjeras tengan la aprobación del Congreso», prosiguió Guzmán, y resaltó que esto «tiene que ver con convertir la sostenibilidad de la deuda en una política de Estado».

El ministro también se refirió a la crisis de deuda que atraviesan muchos países emergentes, en el marco del impacto de la pandemia y la búsqueda de los Estados por encaminar la recuperación de sus economías. Aseguró que «es muy importante, cuando enfrentamos una situación de carga de la deuda insostenible, que se aborde de manera oportuna y suficientemente bien». 

«Es decir, que haya una redefinición de los contratos de deuda que le dé suficiente alivio al país para que se puedan implementar las políticas que sean necesarias para la recuperación económica». «Cuando eso no sucede, lo que observamos son problemas más profundos: más desempleo, más pobreza y más desigualdad», agregó.

Arribo del FMI y acuerdo de facilidades extendidas

Este martes comienzan las reuniones entre el gobierno y la comitiva del FMI encabezada por la subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental, Julie Kozack, y el asistente del Directorio, Luis Cubeddu, con el fin de comenzar las negociaciones de un nuevo programa de financiamiento con el organismo multilateral.

El gobierno buscará acordar con el FMI un programa de facilidades extendidas (EFF, por su sigla en inglés). Esto implicaría que tendría un plazo de entre el cuarto año y medio y el año diez para pagar los 45.000 millones de dólares que el país le adeuda al organismo producto del fallido stand by firmado por Mauricio Macri en 2018.

Así lo confirmó Guzmán hoy durante una entrevista con las agencias Reuters y Bloomberg. «El staff del FMI y el gobierno argentino consideran que en las circunstancias actuales ese tipo de programa es la mejor alternativa», agregó.

El FMI suele utilizar dos tipos de modelos de préstamo. Por un lado, los de stand by, como el que firmó Macri, que permiten un plazo de pago de entre tres y cinco años, y se enfocan en el seguimiento de objetivos fiscales. Por otro, los de EFF, que dan un plazo de hasta diez años, pero a cambio de reformas más estructurales para cumplir con los pagos.

En sus últimas intervenciones públicas, Guzmán y los integrantes del gabinete económico reiteraron que el ajuste no es la vía para salir de la crisis, por lo que resta conocerse cómo se definirá la negociación con el FMI.