El presidente Alberto Fernández anunció hoy desde la residencia de Olivos una nueva fase de la cuarentena. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), desde el próximo lunes y hasta el 29 de noviembre dejará de regir el aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) para dar lugar al distanciamiento social preventivo y obligatorio (DISPO). En una serie de departamentos de diez provincias del país, que se conocerán públicamente en las próximas horas, continuará el ASPO ante la persistencia o incluso el aumentos de casos de covid-19.

El jefe de Estado, que estuvo acompañado por el ministro de Salud, Ginés González García, y la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, destacó la caída del número de contagios en el AMBA pero pidió no relajar los cuidados. «Llevamos ocho semanas consecutivas de caída de contagios, eso nos lleva a pensar que el AMBA, que es el único lugar geográfico de Argentina que desde el primer día hasta aquí se mantuvo el ASPO, ahora pase a una etapa de DISPO». Luego, alertó: «Lejos estamos de que el problema se haya resuelto, y aquí sí acudo a la responsabilidad colectiva y ciudadana, porque el problema está latente».

Fernández usó de ejemplo la situación que se vive en muchos países de Europa, de fuertes rebrotes que generaron que los gobiernos hayan retomado los confinamientos para evitar colapsos sanitarios. 

«Ustedes están viendo lo que pasa en Europa en estos días. Todo indica que hay una segunda ola que se ha puesto en marcha con un virus que de algún modo parece reflejar cierta mutación, que le permite contagiar a más velocidad, y eso nos obliga a tener todos los cuidados de los que estoy hablando. Por lo tanto, en varios departamentos de diez provincias vamos a mantener el ASPO», remarcó.

«Hay diez provincias que tienen regiones que siguen reclamando el ASPO», prosiguió el mandatario. Y llamó a no ceder en las medidas de cuidado sanitario porque «no se conoce otro remedio que el aislamiento para prevenir el contagio». Asimismo, dijo que en esos casos «se mantienen las condiciones de cuidado» que funcionan hasta el momento. «Buscamos la restricción de la circulación todo lo posible», subrayó.

También sostuvo que en las diez provincias el eje seguirá puesto en «redoblar los esfuerzos médicos, detectar dónde están los focos de infección, quiénes son los contactos estrechos y de algún modo aislarlos para evitar que el contagio siga adelante».

Para el caso del AMBA, informó que el DISPO autoriza que se pueda circular sin la autorización que hoy se requiere. Pero adelantó que el transporte público, un medio de alta infección, seguirá exclusivamente al servicio de los que están autorizados porque realizan actividades esenciales.

En esta zona del país continuarán ciertas actividades restringidas, que se van a conocer en detalle «en unas horas más», afirmó. Y aclaró que seguirá prohibida toda actividad que suponga aglomeración de gente en lugares cerrados. Es decir, recitales, teatros y cines. A su vez, los lugares de esparcimiento, como bares y restoranes, solo podrán funcionar en las condiciones que dispongan las autoridades locales.

Las medidas anunciadas por el presidente fueron definidas luego de las conversaciones que mantuvo con gobernadores y de la reunión que esta mañana se concretó en la Residencia de Olivos con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Fernández valoró el trabajo conjunto con el gobernador y el jefe de gobierno porteño. «Hoy a la mañana tuvimos una larga charla los tres, y la verdad es que nos sentimos satisfechos con el trabajo que realizamos hasta hoy, porque hemos logrado el objetivo: que nunca la crisis sanitaria se nos vaya de las manos. Hemos logrado que ningún porteño o bonaerense que viva en el Gran Buenos Aires se haya visto obligado a carecer de atención médica por la insuficiencia del sistema», valoró. 

 Las vacunas

En el segundo tramo de su mensaje, Fernández se refirió al próximo objetivo del gobierno en materia de políticas contra la pandemia: los trabajos que viene realizando para comprar veinte millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V, que permitan vacunar a diez millones de argentinos entre diciembre y enero. Por la mañana tuvo una conversación con el presidente de ese país, Vladimir Putin, para avanzar en las negociaciones 

«Hablamos de todo, pero le dedicamos un rato muy largo a hablar de la vacuna Sputnik V. Y allí hemos logrado avanzar y lograr pasos importantes. Hemos logrado y estamos trabajando con el fondo soberano de Rusia para que podamos llevar adelante un acuerdo entre países para la provisión de vacunas», dijo el presidente.

Añadió que las conversaciones online con Rusia siguen de cerca los estudios de la fase tres de la vacuna con el objetivo de que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) «cuente rápidamente con la información necesaria para probar la vacuna».

«Esto nos exige un enorme esfuerzo, porque la tarea de vacunar nos exige organizar toda una logística que nos permita llegar rápidamente a cada rincón de la Argentina, y en ese punto estamos trabajando», continuó.

También habló sobre qué otras vacunas podría comprar Argentina. «Tenemos acuerdos firmados con otros laboratorios. Podríamos contar con la posibilidad de vacunar 750.000 personas con la vacuna de Pfyser, que en diciembre podría llegar a estar en Argentina, y podríamos a partir de marzo contar con la vacuna de Oxford-AstraZeneca. Y también hemos hecho un acuerdo para buscar una de las vacunas chinas, que también está dentro de las posibilidades que analizamos».

Sobre el conjunto de las vacunas, dijo que «tienen un nivel de calidad técnica y un respaldo tecnológico y científico de altísima calidad en todos los caso», por lo que, más allá de las diferencias entre ellas, «nadie pueda dudar de la calidad técnica de quienes nos permiten contar con estas vacunas».

«Lo que queremos es que los argentinos puedan contar lo más rápido posible y en la cantidad suficiente con la vacuna que nos permita terminar con este tiempo de pandemia», concluyó.