Tras la respuesta de Mauricio Macri a la carta de Cristina Fernández, cuatro días después, el Partido Justicialista rechazó los condicionamientos que planteó el expresidente para sentarse a una mesa política con el gobierno nacional. «Es una tomada de pelo para la historia, la democracia y el sentido común de nuestros pueblos», y recordó que «su gobierno endeudó al país, a las provincias, a cada argentino, a los empresarios, a los comerciantes».

«Perdiendo la vergüenza», se titula el comunicado del PJ, firmado por su presidente, el diputado nacional y exgobernador sanjuanino José Luis Gioja. «Y ahora el diablo apareció vendiendo rosarios. Macri no tiene vergüenza para decir lo que dice», comienza el texto, que cuestionó en duros términos los prejuicios para el país de las políticas de Macri.

Esta mañana, a través de un mensaje en Twitter, Macri negó que haya habido acercamientos hasta el momento, y condicionó esa posibilidad. «Ratifico la voluntad de JxC y mía de sentarnos con otras fuerzas en una mesa pública de diálogo que siga las siguientes condiciones: la Constitución Nacional sobre la mesa, dar de baja el embate a la Justicia, al procurador, a la Corte y a la propiedad privada», señaló.

El PJ lo cuestionó y enumeró que su gobierno «violó la Constitución, metió jueces por la ventana, presionó y condicionó la independencia del Poder Judicial», y sostuvo que «presionó y extorsionó a funcionarios judiciales, a la ex procuradora General de la Nación Alejandra Gils Carbó, amenazó a su hija, obligándola a renunciar a su cargo».

«Su gobierno persiguió a opositores, espió hasta sus aliados, sus amigos, sus socios y su propia familia. Su hermano cuenta en un libro el horror que padeció por sus actos», agregó en referencia a la publicación «Hermano», del periodista Santiago O’Donnell, que desarrolla el testimonio de Mariano Macri.

Refirió asimismo que el gobierno de Macri «ofendió, pisoteó y vulneró la República, intentó convertirla en una cáscara vacía» que «llevó a la pobreza y la indigencia a millones de compatriotas, a más de la mitad de nuestros niños y niñas».

Cristina Fernández, mediante una carta pública, convocó a «un acuerdo que abarque al conjunto de los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales» del país, con el fin de afrontar el «problema de la economía bimonetaria», al que calificó como «el más grave que tiene nuestro país».