Tras el desalojo de esta mañana en el predio de Guernica, el gobernador Axel Kicillof sostuvo que el accionar «se hizo con todos los cuidados posibles, se trató de actuar con cuidado, se llegó con la presencia de los fiscales para que participaran del operativo y se llevó adelante con las pocas familias que quedaban». Habló desde Bahía Blanca, donde visitó una cooperativa y anunció inversiones para el puerto local.

El gobernador hizo énfasis en el trabajo que desplegó el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, que encabeza Andrés Larroque, en los últimos cuarenta días, con el objetivo de llegar a un acuerdo con las familias. «Nosotros pedimos una prórroga para hacer un censo y estudiar. Identificamos 1.904 personas que componían 1.098 familias, luego pusimos una serie de instrumentos para tener tiempo para desarrollar el desalojo pacíficamente», afirmó.

En el lapso de tiempo de las negociaciones, Kicillof indicó que «se armó un grupo multidisciplinario» para «construir una solución a la que adhirieron 734 familias que abandonaron el predio y se inscribieron en un registro para acceder a viviendas».

En el plano judicial, el Ministerio de Desarrollo a la Comunidad pidió al juez Martín Rizzo, interviniente en la causa, dos prórrogas de la orden de desalojo para avanzar con los acuerdos. Pero «organizaciones delictivas» entorpecieron la conclusión de las negociaciones, señaló el gobierno.

En este sentido, Provincia emitió un comunicado donde denunció «maniobras dilatorias del Partido Obrero, organizaciones delictivas locales y sectores que no comprendían la gravedad del asunto».

«Luego quedaban militantes de algunas fuerzas políticas que no estaban por un problema habitacional sino por una decisión política de estar ahí. La decisión judicial debía ser ejecutada, porque si no la provincia incurría en desacato», advirtió Kicillof.

Larroque también se manifestó en ese sentido. «Había un sector de las organizaciones que claramente querían que esto termine de esta manera, con dilaciones pese a nuestras advertencias», dijo en una entrevista a El Destape Radio. Y lamentó no haber llegado a «un acuerdo total».

El ministro agregó que su cartera atiende a ocho familias, las que quedaron sin techo, ya que la gran mayoría había aceptado el acuerdo que había presentado.

«El Ministerio asistió con tres espacios de contención para las personas que no tenían adónde ir. Es importante subrayar que la mayoría de las familias acordaron salir voluntariamente y que fueron agotadas todas las instancias de diálogo», concluyó el comunicado oficial.