Tras una sesión maratónica, que se extendió dieciocho horas desde ayer al mediodía, el oficialismo logró esta mañana la media sanción de la Cámara de Diputados al proyecto de Presupuesto 2021. Obtuvo el respaldo de los interbloques Federal, Unidad Federal para el Desarrollo y del monobloque del Movimiento Popular Neuquino, mientras que Juntos por el Cambio se abstuvo. La sanción contó con 139 votos a favor, 15 en contra y 90 abstenciones. El proyecto fue girado al Senado.

Se trata del primer presupuesto del gobierno de Alberto Fernández, e implica una hoja de ruta para encaminar la recuperación económica, según definió el ministro de Economía, Martín Guzmán, durante la presentación de la ley de leyes en septiembre. A su vez, es un paso clave de cara a la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por el préstamo de 44.000 millones de dólares que contrajo la gestión anterior.

Fue la primera sesión mixta virtual con mayoría presencial desde que comenzó la pandemia, un pedido de Juntos por el Cambio. Los diputados presentes, en su mayoría de este espacio -fueron ochenta-, se ubicaron en sus butacas y en los palcos y galerías acondicionados para esta sesión especial, para cumplir con las disposiciones sanitarias de mantener la distancia física y usar los barbijos para evitar contagios.

El diputado del Frente de Todos y presidente de la Comisión de Presupuesto, Carlos Heller, expuso los principales lineamientos. «El proyecto se apoya en seis pilares estratégicos: la reactivación productiva, la generación de empleo, el apuntalamiento de las capacidades de innovación, el fortalecimiento de la educación y la salud y, de manera inédita, de las políticas de género y diversidad».

Desde el Frente de Todos marcaron las diferencias entre la orientación del proyecto con respecto a los presupuestos del gobierno macrista, ya que reduce a la mitad el peso de los intereses de la deuda y, como contracara, duplica la inversión pública. 

En esa línea se expresó la diputada Fernanda Vallejos, quien sostuvo que la iniciativa «es la antítesis de los presupuestos de aquellos cuatro años», en los que «la regla era el ajuste permanente y la excepción al ajuste era el descomunal incremento de la partida destinada a pagar intereses de la deuda».

Según el proyecto, los intereses de la deuda pasan de representar el 3,4 % del PBI de 2019 al 1,5 % del PBI de 2021. El Frente de Todos destacó que como contrapartida de ese recorte se duplica la inversión pública, que pasa de representar el 1,1 % del PBI de 2019 al 2,2 % del PBI en 2021. A su vez, aumentan los gastos para Innovación y Desarrollo (de 0,2 % a 0,5 %), para Educación y Conectividad (de 1,1 % a 1,3 %) e incrementa también para Salud pública (de 0,3 % a 0,5 %).

Otro punto clave es que se destinarán 5,5 billones de pesos a gastos sociales para el pago de jubilaciones y asignaciones sociales, programas alimentarios, de economía social, entre otros, lo que representa el 65 % de los recursos contemplados para 2021. Además, será el primer presupuesto diseñado con perspectiva de género, ya que se destinará hacia esas políticas el 15 % de sus recursos previstos para 2021.

Además de la marcada impronta en la obra pública, el proyecto prevé un incremento de la actividad económica del 5 %, un déficit del 4,5 %, una inflación del 29 % y un gasto global de más de 8 billones de pesos. 

Juntos por el Cambio, por su parte, se abstuvo para «no ser una oposición que obstaculice», dijo Luciano Laspina (PRO). «No queremos ser una oposición que obstaculice. Queremos asegurarnos de que el gobierno tenga su presupuesto». Y luego criticó el proyecto. «Lo que nos propone el ministro Guzmán es trazar un puente de esperanzas con algunas medidas que son dosis homeopáticas para alguna situación que requeriría de una estrategia de shock que hace que el puente de Guzmán no nos conduzca a la otra orilla sino a la misma pesadilla», objetó.

En el principal interbloque opositor hubo divisiones, ya que, más allá de la postura definida por Laspina, seis diputados votaron a favor a pedido de sus gobernadores de Corrientes, Jujuy y La Rioja. Y otros trece lo hicieron en contra. También votaron en contra los dos diputados de la izquierda.

Las modificaciones

Con respecto a los cambios que recibió el proyecto en los días previos a la sesión -se agregaron cuarenta artículos-, se modificó el artículo para crear una aduana en la provincia de Misiones, por reclamos de otras provincias, y se otorgó facultad al Poder Ejecutivo para crear aduanas en zonas geográficas que tengan comercio bilateral con países limítrofes.

También se incluyó la transferencia automática de los recursos del Fondo del Tabaco, como pedían las provincias de Jujuy, Corrientes y Misiones; un pedido del diputado oficialista y exgobernador Sergio Casas, para elevar a 12.400 millones de pesos las partidas por compensación de la coparticipación de la provincia. 

Otro de los puntos fue incorporar el compromiso de cancelar las deudas con La Pampa y Santa Fe para cumplir los fallos de la Corte Suprema, y mayores fondos para universidades de las provincias; se añadió un anexo que establece 4.100 millones de pesos para las casas de estudio, cuyas reasignaciones entre las provincias estará a cargo de la Jefatura de Gabinete.

Por último, se incrementaron en 7.000 millones de pesos los subsidios para el transporte del interior, que de este modo pasarán de 13.500 millones a 20.500 millones de pesos.