Por Ramiro García Morete

El grupo conformado por  Emanuel Manso, Cristian Püschel y Jentla Vega lanza un nuevo single (“Yo no lo sé”) y mantiene el pulso bailable combinando pop, reggaetón, techno y líricas sentimentales(Foto: Juani Martinez)

“Todo era una canción y una escena”, dirá Jentla. Con doce o trece años, se la pasaban inventando canciones junto a Romi y Anabella.  Como aquella  que decía algo así como “loca, loca, me dejaste en el tacho de basura”. Sin embargo serían el teatro  en la adolescencia y luego la danza las disciplinas en las que se desarrollaría principalmente. El alma en el cuerpo, siempre. Y también en la voz, aunque cuando tomara la criolla de su tía con dieciocho años las devoluciones no fueran muy generosas sobre sus cualidad vocales. Al punto de creer aquello que “la música es un don”. Como cuando observaba en la casa de Ensenada, a mediados de la década pasada, como Cristo ensayaba con Los Cheremeques. Más o menos en esa época el músico y productor había conocido a su colega Emanuel, quien además de producir bandas en su estudio en Capital había gestado maravillosas fiestas electrónicas en los 90.

“La música no es un don: se estudia”.  O se aprende. Y se comparte. Palabras más, palabras menos, Cristo ayudaría a su compañera a despojarse de ciertas estructuras y prejuicios. Así como él contaba con muchas canciones, sabía que Jen también escribía. Unas grabaciones junto a amigues de tono folklórico serían la experiencia previa para que en 2018 surgiera con un formato de banda más tradicional. Luego se sumaría Emanuel completando el tridente esencial donde cada parte aporta su especificidad artística y aprende del otre. Sin una banda puntual pero sí una idea como referencia: “Esas fiestas que no sabes ni quien está tocando pero el bombo te retumba en el cuerpo. Y sentís: es por ahí”.   

La formación acompañaría la sonoridad: sintetizadores, cajas de ritmos y samplers, para conferir esa energía viva e intensa de la electrónica conciliada con elementos del reggaeton , el pop y el techno. Con la MPC, el Novation, el Arturia y otros elementos surgirían canciones adhesivas y bailables, con letras universales sobre encuentros y desencuentros sentimentales y sensuales , acentuados casi performaticamente por el contrapunto vocal y un imaginario colorido. Todo canción y escena. “Habitar el pop y la electrónica desde el baile y el amor”, definirá. Despojándose de prejuicios como quien se los sacude en una pista sudorosa, dejándose llevar por el cuerpo: Les Neón. Que el brillo está dentro y el resto se aprende.

Yo no lo sé es un tema que propone baile y fiesta- define Jentla sin rodeos y se transporta – . Ganas de poder fantasear con el salón dispuesto para vos y darlo todo. La verdad es que disfrutamos mucho. Cuando empezamos a ver que la gente empieza mover la cabeza y su cuerpo, es placer extremo”.

La artista cuenta que “las composiciones parten de la imaginación y obviamente de la observación. Y muchas veces  corriéndose de toda la mística esa de ´me bajó la canción´. Muchas veces empezás a investigar qué palabra quedaría bien. Y te corres mucho de tu poética  personal y jugar con la rítmica.  Tenés que usar palabras sencillas para que no estés bailando algo indescifrable”. Y describe la dinámica entre lxs dos cantantes: “Es como si estuviéramos en un café íntimo, conversando y teniendo un correlato. Se pone medio teatral”.  Esa representación escénica se añade a la naturaleza sonora de la banda, donde prescinden de computadoras: “Eso también le suma mucha adrenalina al vivo. Primero que  lleva mucho tiempo de programación previa, en los ensayos. Al no estar  usando la compu,  se le suma toda una cuestión de estar sudando segundo a segundo. Tiene que ver con el surgimiento de la electrónica… hacer la música ahí”.  

Dentro de un contexto que no hace falta aclarar, ha sido sin embargo un buen año para el grupo. “Particularmente este año que hemos concretado y asentado temas. Haber tocado,  seguir estudiando . Es el año de la revelación. Me siento super alegre por saber que ya lo estoy haciendo. Un proceso de formación constante”.  Y antes de que el 2020 concluya, anhelan “un vivo para dejar plasmados los temas que sacamos este año. Y después si es posible, generar así una canción con video”.