A lo largo de estos seis meses de aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO), la situación de las personas que sobreviven en las calles de la ciudad de Buenos Aires, la más rica del país, no fue atendida por las autoridades y se volvió aún peor que antes de la pandemia.

Así lo relevaron tres censos realizados a lo largo del bajoautopista de la 25 de Mayo, que recorre 8 kilómetros desde la calle Lima en Constitución hasta la calle Manco Capac, en cercanía de Plaza de los Virreyes, por la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires.

El primero fue en abril y reportó que había 105 personas debajo de los puentes. El segundo, en junio, detectó a 62 personas, lo que significó una baja del 40 %. El tercero y último se hizo en agosto y el resultado fue un crecimiento de más del 30 %: 94 personas dormían bajo la autopista.

«Cuando el 20 de marzo el gobierno nacional decretó el aislamiento, quienes trabajamos con población vulnerada y en particular con personas en situación de calle, empezamos a pensar de qué manera continuar nuestro trabajo y no dejarlas solas», explica Lucas Mac Guire, referente de la Casa de Cultura y Oficios Miguel Bru, ubicada en Parque Patricios, organización que junto a Ciudad Sin Techo realizó los relevamientos.

Además de lo cuantitativo, el objetivo fue obtener información cualitativa para poder asistirlas y visibilizar las carencias en el acceso a la salud y alimentación. También proporcionar información real sobre el acceso a planes sociales o subsidios estatales; así como también sobre documentación (DNI) y el acceso a un celular y/o conexión a internet.

El relevamiento, en las tres etapas, recorrió las «ranchadas» -espacios donde las personas forman lazos para sobrevivir en las calles- e hizo durante tres fines de semana, en las primeras horas de la noche. «Es el momento en el que las personas buscan refugio para dormir, en especial en estos meses de frío. En ese horario, además, nuestras organizaciones distribuyen platos de comida caliente, agua, o café», explica Claudia Enrich, presidenta de Ciudad Sin Techo.

El fenómeno de personas en situación de calle está presente en todas las grandes urbes del mundo, como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Ahora bien, en este contexto excepcional de pandemia, esta población está privada de sus derechos básicos: sin asistencia social y sanitaria, el riesgo al que está expuesta por la vivencia en calle, aumenta.

Más allá de los números revelados, hemos constatado que la desidia y el desamparo de las autoridades de la ciudad de Buenos Aires no solo continuó sino que empeoró en el contexto del ASPO.

Las dos organizaciones coinciden en que es necesario que el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires proporcione la mínima asistencia como entrega de agua, alimentos, lavandina, alcohol, baños químicos, habilitación de baños públicos existentes en parques y duchas. Ya que a la fecha estas ayudas surgen eventualmente de ciudadanos/as y transeúntes. En este sentido, la Asociación Miguel Bru dispone de estas instalaciones, poniéndolas a disposición para implementar su uso.

El gobierno de la ciudad debe cumplir con la ley 3706 de Protección y garantía integral de las personas en situación de calle y riesgo de situación de calle.

Los resultados también destacan la necesidad agilizar de manera urgente la entrega de la tarjeta alimentaria Ciudadanía Porteña, como también que en el caso de los subsidios habitacionales, estos sean otorgados mediante el trámite judicial que garantice la suma real del valor del alquiler de una habitación.

Y por último, quienes realizaron el relevamiento consideran apropiado que el servicio Buenos Aires Presente (BAP) junto a personal sanitario visite diariamente a estas personas para monitorear posibles síntomas de contagio y resolver urgencias.

Los resultados del relevamiento fueron presentados a la Defensoría del Pueblo de la ciudad de Buenos Aires (ver documento adjunto) a fin de que atienda la situación de extrema vulnerabilidad y garantice de inmediato el derecho a la salud, alimentación y vivienda de todas las personas que están en situación de calle.

RESULTADOS DEL RELEVAMIENTO 

  • Como resultado del relevamiento efectuado –enmarcado temporal y espacialmente a lo indicado previamente- surge que la mayoría de la población en situación de calle se compone de varones, con un promedio de edad de 40 a 53 años, teniendo en sus «ranchadas» también personas adulto/as mayores. 
  • Algunos de ellos manifestaron padecer enfermedades tales como HIV y TBC, entre otras afecciones siendo de significativa importancia el consumo problemático de sustancias. 
  • Seis (6) de las mujeres entrevistadas refirieron estar embarazadas. 
  • No se constató presencia de niños, niñas y adolescentes, salvo en la tercera salida de agosto, en la que se relevaron 3 niños en compañía de sus padres. 
  • En relación con la salud y la covid-19, si bien manifestaron conocer de la problemática, solo un 5 % indicó tomar medidas de prevención mínimas, tales como tener y usar un barbijo o el uso de lavandina. Sin embargo, todos refirieron la carencia de espacios de higiene y acceso al agua potable, lo cual agrava la situación en términos de salubridad. 
  • Poco más del 50 % de la población relevada refirió no consumir alimentos regularmente, no recibiendo asistencia alimentaria diaria, manifestando ser los fines de semana los días más críticos. 
  • Se constató la colaboración de vecinos/as de los alrededores los que suelen ser solidarios/as con dicha población. 
  • Los entrevistados indicaron hacer uso de sus modos de subsistencia, realizando recorridos a pie con el fin de conseguir alimentos cocidos y/o para cocinar, formando filas en los lugares de expendio de comida. Debemos tener en cuenta que hoy los lugares que frecuentaban para obtener alimentos están cerrados por el aislamiento obligatorio. 
  • Este tipo de acciones hace notar el nivel de exposición al posible contagio al cual han estado y están sometidos por la necesidad de buscar los recursos básicos como el agua y el alimento, y las instalaciones sanitarias y de higiene. 
  • La cantidad de tiempo en situación de calle varía entre 5 meses y 15 años, de acuerdo a lo referido por los encuestados, y quienes hace poco que están viviendo esta situación han referido haber sido desalojados de los hoteles donde residían contando con el subsidio habitacional, otorgado por el Decreto N° 690/2016 del GCBA, y otros haberlos dejado voluntariamente por carecer de dinero para afrontar el pago, ni siquiera de aquellos que permiten el pernocte sentados en el hall, sin ocupar cama o habitación

Los días 11 y 12 de abril, la población censada en el bajo autopista se conformaba por 92 hombres y 8 mujeres. El dato de 5 corresponde a personas que fueron detectadas en la ranchada y que no respondieron o no se pudo acceder a la información por estar bajo los efectos de sustancias de consumo problemático. Durante los días 27 y 28 de junio la población de hombres y mujeres baja, pero el 8 y 9 de agosto llama la atención cómo creció el número de mujeres.

Un número significativamente menor de personas en situación de calle tienen encima documentación que acredite identidad. Durante el primer relevamiento se obtuvo mayor número respuestas positivas, casi un 24 %, el número desciende en junio poco más del 12 %, pero en el tercer relevamiento salta a casi un 16 % . Es importante contar con su identificación personal pues poseer o no un DNI puede significar cobrar o no un subsidio estatal y poder entrar o no en un hotel.

La mayoría de las personas encuestadas no cobran ningún tipo de subsidio. En la salida de abril solo el 17 % manifestó recibir ayuda estatal. Ese mismo indicador cae al 8 % en junio, pero en agosto sube a casi el 45 %. Se destaca el acceso al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), pero solo algunos casos en el relevamiento de agosto, que figuran como «otros», dan cuenta del acceso a la tarjeta alimentaria Ciudadanía Porteña y/o subsidio habitacional. El caso de las 3 AUH representan a tres niños reportados en compañía de sus padres.

La mayoría de las personas encuestadas no tienen acceso a un dispositivo celular con servicio telefónico o de internet. En abril menos del 1 % declaró contar con un celular con servicio y/o conexión a internet. Poseer un celular no solo permite estar comunicado, una forma de ser contactado por un posible trabajo o por un familiar. El celular es esencial porque permite recibir información o almacenar documentos digitales tales como el DNI digital, o también realizar gestiones ante la ANSES u organismos del gobierno.

Luego de la entrada en vigencia del Decreto presidencial que estableció el distanciamiento social preventivo y obligatorio se produjo una reducción considerable de las personas en situación de calle, de acuerdo a los números obtenidos en junio. Junio y julio son los meses más duros para estar en la calle dadas las inclemencias del frío y las lluvias, lo que explica el descenso en la población encuestada. El empeoramiento de la situación económica y la suba de los precios en alquileres y hoteles explica el crecimiento de agosto.

Sobre Ciudad Sin Techo

Interviene en la vía pública y también en hoteles donde llegan a alojarse los sectores más vulnerables, a los que brinda asesoramiento, asistencia técnica y legal para el acceso a subsidios, alimentos, ropa y medicamentos, entre varias cosas. 

Sobre Asociación Miguel Bru

Creada en 2002 con sede en la ciudad de La Plata para acompañar y dar asesoramiento jurídico a víctimas y familiares de la violencia institucional, desde 2005 estableció una sede en el barrio de Parque Patricios: en la Casa de Cultura y Oficios se trabaja por el acceso a derechos y la inclusión a través de capacitaciones laborales, cursos, talleres y conformación de emprendimientos cooperativos y se asiste con alimentos, ropero, duchas y lavandería para personas en situación de calle en el barrio. Por otra parte, la Asociación, en articulación con el Ministerio Público Fiscal y de la Defensa de esta ciudad, recibe a personas para el cumplimiento de tareas comunitarias, en virtud de la suspensión de sus procesos a prueba. Fue declarada en 2015 de «Interés para la promoción y defensa de los Derechos Humanos» por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.