De cara a las elecciones que se realizarán en Bolivia este domingo 18 de octubre, Contexto entrevistó a Rafael Arancibia, coordinador de la campaña en Argentina del Movimiento al Socialismo (MAS). El dirigente explicó la importancia que tiene el voto de los bolivianos en el exterior y especialmente en Argentina, remarcó la trascendencia de esta votación y analizó el riesgo de que la derecha intente cometer un fraude.

¿Qué está en juego en estas elecciones, que se dan después del golpe de 2019 y en el marco de un gobierno de facto?
En Bolivia se vivieron momentos muy duros con la llegada de Jeanine Áñez y la derecha organizada con los militares y los policías. El golpe representó un momento muy trágico para nuestra democracia, y precisamente en estas elecciones lo que está en juego es la posibilidad de que en Bolivia vuelva la democracia, la recuperación del Estado de derecho.

En estas elecciones los bolivianos nos jugamos todo, incluso la posibilidad de poder recuperarnos económicamente, ya que vivimos de una situación muy aplastante en lo económico, y la pandemia ha reforzado el mal manejo y despilfarro que ha tenido el gobierno de facto. Estas elecciones representan la esperanza.

En este contexto, ¿qué peso tiene el voto de los bolivianos en el extranjero, en particular de los que viven en argentina?
Al ser unas elecciones bien reñidas, con polarización bien marcada, todos los sectores electorales adquieren un gran peso. El voto de los bolivianos en Argentina representa casi el 2 % del padrón. Son 140.000 votantes habilitados en Argentina. Para unas elecciones tan reñidas, ese 2 % es muy valioso y podría definir las elecciones en primera vuelta.

Las características que tiene el migrante boliviano en Argentina hacen que apoye de manera mayoritaria al Movimiento al Socialismo. En la anteriores elecciones, el MAS ha sacado el 82 % de los votos en Argentina, y la votación histórica más alta que tuvo el Movimiento al Socialismo en Argentina fue del 93 %.

El MAS es muy fuerte en Argentina y por eso trataron de entorpecer y obstaculizar la posibilidad de que los bolivianos que aquí residen puedan ejercer su voto. Hubo una gran campaña de desinformación contra los bolivianos migrantes, también hubo una depuración del padrón que les quitó la posibilidad de ejercer su derecho al voto a más de 20.000 bolivianos que se encuentran en Argentina. El voto de los bolivianos en Argentina puede definir un triunfo del MAS en primera vuelta.

Hay una página que se llama «Yo participo«; allí, con sus datos personales, cada ciudadano puede ver en qué reciento le corresponde ejercer su voto.

Teniendo en cuenta que estas elecciones se realizan en el marco de un gobierno de facto compuesto por quienes no respetaron la voluntad popular expresada en las elecciones de octubre de 2019, a lo que se suma que las elecciones se han suspendido en tres oportunidades, que el Tribunal Supremo Electoral realizó esta depuración del padrón que usted mencionaba y que entre los veedores del proceso electoral estarán los mismos representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) que fueron cómplices del golpe de Estado, ¿qué tan grande es el riesgo de que se produzca algún tipo de fraude para impedir que el MAS gane en primera vuelta?
El riesgo es muy alto. Como Movimiento al Socialismo estamos seguros de que el pueblo nos va a acompañar. Nuestra votación tiene que ser muy contundente para que ellos no se animen a manipular los números e intenten favorecer al candidato de la derecha. Como dijiste, la observación electoral de la OEA es la misma, lo que genera mucha susceptibilidad por el papel que jugaron el año pasado. La auditoría de la OEA fue clave para que se active el procedimiento del golpe en Bolivia, luego entidades y organismos internacionales muy prestigios, entre ellos la Universidad de Harvard, expusieron las fallas de esa auditoría.

Nosotros hemos desplegado una maquinaria de control electoral. Hemos puesto fiscales en cada mesa electoral. Con ello trabajaremos para proteger los votos de todos los bolivianos y así poder saber si alguien intenta alguna irregularidad.