Mientras se fogonea la intención de implementar en la ciudad de La Plata las discutidas pistolas eléctricas Taser, el intendente Julio Garro ahora va en busca de poner en marcha otra controvertida iniciativa: el Código de Convivencia. Tras mantenerse estancado desde su aparición en 2018, el proyecto del oficialismo fue reflotado y entró este viernes en la Comisión de Seguridad del Concejo Deliberante, donde se discutirá.

Si bien el Código busca regular actividades como la pirotecnia o el cuidado de animales domésticos, sus principales puntos de controversia han sido los referidos a regular y controlar expresiones callejeras como manifestaciones y piquetes, o el despliegue de venta ambulante callejera, uno de los factores de mayor crecimiento en los últimos años en la ciudad.

Es en su artículo 150 donde hace referencia a manifestaciones y piquetes y expresa que las movilizaciones o manifestaciones «deberán trasladarse circulando por las veredas, respetando los pasos peatonales y las señales semafóricas»; asimismo destaca que «excepcionalmente, y cuando por la cantidad de personas participantes se deban movilizar o manifestar sobre la calzada, deberá habilitarse un carril para la circulación vehicular».

Según expresa este punto, «se encuentra expresamente prohibido obstaculizar la vía de circulación del transporte público» y establece que «los organizadores de la protesta, que infringieren las conductas descriptas en este artículo, serán sancionados con multa de 50 a 1000 módulos y/o arresto de hasta 30 días».

«Desde el sector de las organizaciones sociales y movimientos populares vemos con mucha preocupación este nuevo intento del intendente Julio Garro y Juntos por el Cambio en La Plata por reflotar el Código de Convivencia. El primer intento fue en 2018 y se tuvo que frenar por un gran descontento de los sectores sociales, sindicales, estudiantiles. Creemos que es un intento represor y autoritario de la gestión por ordenar la calle y la vía pública e impedir la manifestación como medio de protesta», dijo a Contexto Cristian Medina, referente de la organización Barrios de Pie en la región la Plata, Berisso y Ensenada.

Respecto de los manteros y vendedores ambulantes, el anteproyecto establece en los artículos 178 y 179 multas de 20 a 2.000 módulos y/o arresto hasta treinta días. El 181 señala que «el ofrecimiento a viva voz de productos o el empleo de adminículos sonoros destinados a llamar la atención del público será sancionado con multa de 20 a 1.000 módulos».

«Esta es una ciudad que se ubica entre las más castigadas por el modelo neoliberal, donde se elevaron los índices de desempleo, pobreza e indigencia por encima de los promedios de la nación. Creemos que es muy negativo y peligroso que la respuesta del intendente sea la represión, impedir que haya manifestaciones o instancias de discusión en la calle, que es donde se ganan los derechos», agregó Medina.

Cabe destacar que la reactivación del tratamiento del Código de Convivencia coincide con el debate, también impulsado por el macrismo local, de implementar a nivel municipal el equipo de pistolas eléctricas Taser. El propio Garro hizo pública su intención de tener acceso a estas armas y avanzar en su aprobación en el Concejo Deliberante. La medida fue criticada por el Frente de Todos platense, que vio en este gesto una mera estrategia de marketing político alrededor del debate público generado en relación a las Taser.