Mientras se avanza hacia un nuevo lapso de paulatinas aperturas a nivel provincial y nacional, el gobierno continúa con la puesta en marcha de inversiones y proyectos para la reactivación productiva después de ocho meses de parálisis por la pandemia. En ese sentido, Alberto Fernández formalizó hoy una inversión de unos 715 millones de dólares para los próximos tres años en el sector energético, de manera puntual en la producción de combustibles.

La medida fue presentada en un acto en la ciudad de Avellaneda, donde el presidente concurrió junto al gobernador bonaerense Axel Kicillof, para celebrar la inversión para la Refinería Raízen, licenciataria de la empresa Shell, donde se espera la activación de una nueva línea de producción de combustibles, aumento de la capacidad de procesamiento en la refinería y la mejora de eficiencia energética e incorporación de nuevas prácticas ambientales.

«Veníamos de un momento muy difícil, recibimos el gobierno en una situación muy crítica. Recibimos el país con 36 % de pobreza, con mucha gente con hambre. Después de la dictadura, dejaron a YPF en la peor crisis. Queremos ahora dejar tranquilidad a quienes invierten y a quienes utilizan el combustible. Para nosotros es muy importante. Lo que estamos viendo hoy acá es una inversión de más de 700 millones de dólares para que estos combustibles fósiles que se elaboran y refinan sean mejores y menos contaminantes», dijo Fernández en la sede de Raízen ubicada en el sur del conurbano bonaerense.

Así como la inversión apunta a fortalecer la producción de combustible y dar lugar a la ampliación de unos 4.000 puestos de trabajo, también representa una apuesta a un modo energético de protección ambiental y un punto estratégico para aminorar la importación de recursos. «Esto también tiene una consecuencia económica: vamos a tener que dejar de importar eurodiesel para mezclarlo con nuestros combustibles, y vamos a poder producirlos enteramente en Argentina. Esta planta tiene un propósito más importante: la pretensión de exportar combustibles a Uruguay, Paraguay y sur de Brasil», agregó Fernández.

Por su lado, Axel Kicillof se refirió a la capacidad productiva de la provincia de Buenos Aires y destacó la posibilidad de fomentar el trabajo de la pequeña y mediana industria para el procesamiento de petróleo. «Tenemos materia prima, capital, maquinaria y lo que nos rodea acá, con sus representantes sindicales, que son los trabajadores del petróleo y construcción», dijo el gobernador.

«Esta es una inversión enorme, clave y estratégica. Digo esto porque estamos en un momento donde nos quieren pegar en el centro de nuestro futuro. No es la seguridad jurídica ni el clima de negocios, es la autoestima del pueblo, de empresarios, trabajadores y representantes políticos. Hay que darle una perspectiva de largo plazo a las inversiones argentinas. Es por ahí el camino», agregó el mandatario bonaerense.

Asimismo, el jefe de Estado dejó fuertes críticas para la anterior gestión de Cambiemos frente al Estado nacional y provincial bonaerense. «La palabra ha sido algo que se desvalorizó mucho en la política argentina, porque en los últimos cuatro años la mentira fue una constante: hubo presupuestos que se presentaron y se alteraron totalmente siete días después y planes cambiarios que estaban estallados a los cinco días», dijo el jefe de Estado al participar del anuncio de inversiones en la refinería.

Cabe recordar que Raízen es una empresa integrada de energía que produce y comercializa etanol, azúcar, combustibles y bioenergía, y es un emprendimiento conjunto entre Royal Dutch Shell y el Grupo Cosan, con presencia en Brasil desde 2011 y, desde 2018, en la Argentina. «Argentina y Brasil tenemos un destino común inexorable del que no debemos renegar y debemos explotar al máximo juntos», concluyó el presidente.