En medio de las protestas de esta tarde contra las políticas del gobierno, motorizadas por el macrismo duro, el presidente Alberto Fernández avaló las protestas como «parte de la democracia», pero repudió el escrache frente al edificio donde vive Cristina Kirchner en la CABA. «Disentir con un gobierno es parte de la democracia. Movilizarse, aún con el riesgo que implica en una pandemia, también. Pero promover una convocatoria a una protesta en el domicilio de una persona solo fomenta la grieta y daña esa convivencia democrática», sostuvo el jefe de Estado en Twitter.

«Marcha del odio». «Antidemocrática». «Irracional». Así calificaron funcionarios de la primera línea del Frente de Todos a la movilización a la que convocaron dirigentes de Juntos por el Cambio que, vía redes, difundieron un flyer donde detallaron el domicilio de Cristina Kirchner como uno de los destinos de las marchas. El diario Clarín recibió también duros cuestionamientos por haber difundido esa publicación.

Se pronunciaron en sus redes sociales Santiago Cafiero (jefe de Gabinete), Agustín Rossi (Defensa), Wado de Pedro (Interior), Felipe Solá (Relaciones Exteriores), Martín Katopodis (Obras Públicas), Juan Cabandié (Ambiente y Desarrollo Sostenible), María Eugenia Bielsa (Desarrollo Territorial y Hábitat) y Roberto Salvarezza (Ciencia y Tecnología). 

«Dejaron un país quebrado, endeudado, con alta inflación», cargó Rossi contra el macrismo, y continuó: «Sin embargo, hace seis meses que salen de caravana, insultan, agreden y no se hacen cargo de nada». «Es repudiable que se convoque a escrachar a Cristina Kirchner, que ocupa su cargo de vicepresidenta elegida por el pueblo. Es antidemocrático y lo repudiamos en todos los casos», reforzó Solá. 

Asimismo, Wado de Pedro afirmó: «El macrismo y Clarín convocan a una marcha frente al domicilio particular de la vicepresidenta Cristina Kirchner. Es muy claro que no defienden la República ni respetan las instituciones, son los profetas del odio». En tanto, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, reclamó: «Le pedimos a la oposición que se exprese contra estas prácticas peligrosas y tome el camino del diálogo democrático y la sensatez».

Desde el ámbito legislativo también hubo fuertes críticas. La diputada Fernanda Vallejos sostuvo: «El veneno que destilan es la marca de su propia decadencia. Si no fuera por su afán de lastimar al pueblo y rebajar a la Patria a la categoría de colonia, no merecerían más que la lástima que inspiran los miserables». En tanto, el diputado Leopoldo Moreau criticó la publicación de Clarín. Dijo que «es un llamado al escrache y la violencia». Mientras que el diputado Eduardo Valdés remarcó que «el odio cegado y el no reconocimiento de la voluntad popular se llama Clarín«.

Desde la oposición, Roberto Lavagna pidió respetar la unidad del binomio presidencial y una oposición constructiva. «Pretender que el presidente y la vicepresidente se distancien o tomen caminos distintos es una aspiración institucionalmente dañina para el futuro del país», dijo el economista, y agregó que «la sociedad argentina no está para soportar extremismos ni de derecha ni de izquierda».

La movilización de sectores duros de la oposición contra las medidas del gobierno fue motorizada por la presidente del PRO, Patricia Bullrich. Durante las marchas, por la tarde las respaldó el expresidente Mauricio Macri, quien dijo que «son la demostración de que a pesar de nuestros problemas actuales tenemos que ser muy optimistas respecto a nuestro futuro». Los legisladores de Juntos por el Cambio Mario Negri, Cristian Ritondo y Martín Losteau, entre otros, también se manifestaron en ese sentido.

Otros dirigentes que expresaron su repudio a la maniobra opositora y mediática fueron los intendentes Mayra Mendoza (Quilmes), Andrés Watson (Florencio Varela), Juan Zabaleta (Hurlingham); los legisladores Mónica Macha, Itai Hagman, Leandro Santoro, Mariano Recalde y Florencia Saintout; y la directora del Banco Provincia, Juliana Di Tullio.