El presidente Alberto Fernández envió un fuerte mensaje de unidad nacional junto a representantes de la Iglesia, los sindicatos, los trabajadores, el empresariado y el sector de la producción rural. En diálogo virtual coordinado por la Pastoral Social de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el jefe de Estado llamó a desarrollar un proceso de solidaridad e igualdad para crecer.

«La pandemia nos sometió a una serie de exigencias que ninguna generación vivió antes. Es la lucha por la vida, por la supervivencia, por la protección del que peor está», fue el disparador en la intervención del presidente, que hizo un repaso de la lucha contra la pandemia en Argentina y los desafíos que se vienen de cara a los fuertes embates económicos, sociales y laborales que atraviesa el país.

«Cuando asumimos el gobierno era una Argentina decadente, endeudada y con pocas perspectivas de futuro. Con todo lo negativo, aún así, también es una oportunidad. Nos permitió dejar al descubierto la debilidad del sistema económico del mundo. Es para que lo pensemos. En las últimas décadas, el capitalismo comenzó a funcionar de otra manera. Lo financiero comenzó a ser más importante que lo productivo. Nadie puede estar en paz con su conciencia cuando uno de cada cuatro argentinos está por debajo de la línea de pobreza», expresó el presidente, que hizo mención a la figura del papa Francisco como actor fundamental en el actual escenario geopolítico mundial.

El evento se dio en el marco de la presentación por parte de la Pastoral Social porteña, que encabeza el padre Carlos Accaputo, del documento «Hacia una Cultura del Encuentro, un país para todos», que contiene «una convocatoria abierta, múltiple y plural para construir una Nación que sea efectivamente una casa para todos», ante la «situación dramática desde el punto de vista social y económico» que atraviesa el país.

«Los resultados de la pobreza en Argentina serían infinitamente más negativos si no hubiera estado el Estado para hacerse cargo. Tomamos esa consigna del papa Francisco: primero los últimos. Esa lucha que empezamos el 10 de diciembre para tratar de que primero estén los más postergados se vio complicada por la pandemia. Pero esa consigna sigue», dijo Fernández, y agregó: «Tal vez sirva para arraigar en Argentina la idea de la solidaridad que fue perdida en todos estos años. La idea de que por el mérito propio alcanza para sobrellevar el futuro no es cierta. Que no tengamos todos las mismas oportunidades habla de que esa solidaridad se ha perdido. Pero los argentinos desarrollamos un gran proceso de solidaridad en estos meses».

El presidente se refirió al esfuerzo de las organizaciones sociales, de la sociedad civil, la Iglesia, para actuar en auxilio de los sectores más vulnerables, en pleno desarrollo de crisis por la pandemia. También hizo referencia a la necesidad de generar políticas de protección del medioambiente, en el marco de los incendios que afectan a varios puntos del interior del país.

«Necesitamos desarrollar un proceso de igualdad para crecer. Cómo hacemos para que el ingreso se distribuya de mejor modo. Eso generó que haya pocos ricos y millones de pobres. Tenemos el desafío de construir una sociedad más igualitaria y equitativa. Muchos han dejado su vida en ese intento», sostuvo.

«A veces, a los argentinos nos enriendan en debates estériles e inútiles, que no son de la gente. Y nos olvidamos de estos temas. Hemos arreglado el problema de la deuda con los acreedores privados. Yo espero que lo que nos pasó con la deuda nos sirva para entender que tenemos que crecer de otra manera. La deuda no fue crecimiento, fue para que fuguen dólares. Sirvió para que unos pícaros se lo lleven afuera. Ni para la educación, ni para las pymes, ni para la salud. Sirvió para unos pocos», expresó el mandatario.

Asimismo, envió un fuerte mensaje respecto de las consecuencias sociales de las políticas implementadas durante los años de gobierno de Cambiemos en Argentina. «Me apena ver inaugurar hoy hospitales que estaban listos en 2015, la cantidad de obra pública suspendida en 2015 y que tuvimos que retomar nosotros. Nunca más puede pasarnos a nosotros. Es responsabilidad política que no vuelva a pasar», dijo.

De la actividad también participaron como disertantes el secretario general de la CGT, Héctor Daer; el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo; el secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), Esteban «Gringo» Castro, y el titular de Coninagro, Carlos Iannizzotto. También se hizo presente en nombre de la oposición política el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli.