Con el acompañamiento de bloques opositores, el oficialismo le dio dictamen este viernes al proyecto de aporte extraordinario y solidario de los más ricos del país para ayudar a mitigar los impactos de la pandemia. Juntos por el Cambio, por su parte, lo rechazó y presentó un dictamen de minoría.

El proyecto del Frente de Todos contó con veintisiete firmas y el apoyo de los interbloques Federal y Unidad Federal para el Desarrollo. Al igual que Juntos por el Cambio, los diputados de izquierda presentaron una propuesta alternativa.

La iniciativa establece el pago obligatorio, extraordinario y por única vez de las personas físicas de mayor patrimonio declarado, que posean bienes en el país y en el exterior iguales o superiores a 200 millones de pesos en el ejercicio 2019, con alícuotas progresivas que van de 2 a 3,5 %.

Al comienzo del breve debate -fue la quinta reunión de Comisión para tratar el proyecto-, Heller explicó las modificaciones. Por un lado, la ley se aplicará sobre los bienes personales desde la fecha en que entre en vigencia, y no desde el 31 de diciembre de 2019, como estaba previsto en el proyecto inicial, por pedido de Juntos por el Cambio.

A su vez, no serán incluidos los residentes en el exterior que posean bienes en el país. «Se circunscribe únicamente a residentes», dijo Heller. Este, también, fue un punto que generó el rechazo de Juntos por el Cambio, ya que consideraron que ahuyentaría inversiones. El Frente de Todos insistió en que el aporte es sobre personas físicas y no empresas, pero de todos modos desistió en este punto.

Según el informe que AFIP presentó el lunes en la Comisión de Presupuesto, se espera recaudar 307.000 millones de pesos (1,1 % del PBI del año corriente) y alcanzaría a un universo de 9.298 personas. De ese total, 7.438 ya presentaron sus declaraciones juradas de Bienes Personales y otros 1.860 todavía no lo hicieron. Además, se estima que 253 personas con patrimonios de más de 3.000 millones de pesos -los más ricos, que integran la escala más alta del aporte- podrían aportar el 50 % de esa recaudación potencial.

«Es una contribución para morigerar los impactos de la peor crisis de toda la historia del capitalismo, a la que Argentina llegó después de la tragedia macrista. Queremos un país más justo», sostuvo la diputada Fernanda Vallejos.

Por el lado de Juntos por el Cambio, el radical Luis Pastori explicó los motivos por los que su interbloque presentó un dictamen de minoría en rechazo. «Se puede dar una confiscatoriedad por la múltiple imposición. Los bienes gravados son los mismos que se gravan con Bienes Personales. La acumulación de ambos gravámenes puede tornarlos confiscatorios», afirmó el misionero.

La izquierda, en tanto, presentó un proyecto que apunta a alcanzar también a «las ganancias de los bancos y las rentas de las empresas multinacionales».

Los fondos del proyecto oficialista serán destinados a comprar equipamiento de salud para atender la pandemia (20 %), apoyar a las pymes (20 %) urbanizar barrios populares (15 %), invertir en la producción de gas natural (25 %) y relanzar el Progresar para los jóvenes (20 %).