Este miércoles, nuevamente, las organizaciones sociales se movilizaron a las puertas de la Municipalidad de La Plata en busca de respuestas a los reclamos que encausan desde los diferentes Comités Populares Platenses, que vienen organizándose en las diferentes localidades desde la llegada de la pandemia, pero no fueron recibidas por la gestión local encabezada por Julio Garro. Desde Provincia, en tanto, a través del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, conformaron una mesa de trabajo. «Como siempre, el Municipio está ausente», manifestaron.

Al igual que hace unas semanas, las organizaciones sociales se apersonaron en las puertas de la Municipalidad para exigir que sean escuchados los reclamos que mediante los Comités Populares de Crisis vienen planteando de manera formal sin respuesta alguna. Particularmente, vienen señalando que la cantidad de alimentos distribuidos por la Comuna resulta insuficiente para atender la demanda de los comedores, y que incluso han llegado a sufrir importantes recortes.

En este marco, los Comités salieron a pedirle «al Intendente Julio respuestas antes las necesidades de nuestros vecinxs», según señalaron en un comunicado. «La pandemia recrudeció la necesidad Alimentaria en niños, ancianos y familias enteras, el déficit en Salud y la situación laboral de lxs vecinxs triplicó la asistencia en las Ollas populares y espacios Comunitarios, vamos más de 180 días de cuarentena y todavía recibimos un pollo por olla para que las compañeras puedan cocinar, la leche es un privilegio a la que solo acceden algunos, poder hacer controles sanitarios a los niños en la salita es imposible», agregaron.

Estos reclamos llegaron hoy a la Comuna, pero no fueron escuchados. «No nos atendieron, no quiere recibir un petitorio, no quiere charlar nada», explicó a Contexto Carlos Dos Santos, de la Coordinadora 25 de Mayo.

Fue Provincia quien abrió un diálogo para resolver la situación. Desde el Comité Popular de Arturo Seguí destacaron que, mientras en el Palacio municipal «la respuesta fue la indiferencia», el «Estado provincial recibió las demandas de decenas de comedores, merenderos y ollas populares», al tiempo que acordó «definir una agenda en conjunto».

«Desconocemos cómo el gobernador se enteró del conflicto e intercedió comunicándose con el ministro de Desarrollo de la Comunidad y gestionando una mesa de diálogo», explicó a este medio Matías Ávila, de la Coordinadora 25 de Mayo, quien participó de las primeras de estas reuniones con autoridades provinciales.

«Nos atendieron asesores del ministro en el Ministerio, a quienes les contamos toda la problemática. Si bien nos plantearon que tenían limitaciones presupuestarias, iban a ver el esfuerzo que podían hacer y contemplar una ayuda alimentaria para los comedores», detalló Ávila, quien explicó que se abrió así una «mesa técnica» para trabajar en conjunto no solo la cuestión alimentaria, sino también la situación de los barrios y el hábitat.