En el marco de fuertes embates ecológicos que se han empezado a vivir en Argentina en los últimos meses, como los incendios en el interior del país, el gobierno presentó un nuevo plan integral de protección e impulso ambiental. Alberto Fernández reunió en la quinta de Olivos, junto al ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, a un conjunto de referentes juveniles del trabajo ambiental y puso en marcha una batería de políticas para asistir al sector.

El presidente anunció la puesta en marcha del Plan Federal de Erradicación de Basurales a Cielo Abierto, sumado al proyecto de ley de educación ambiental, medida encarada de manera conjunta con el Ministerio de Educación. A ellos se añade la implementación del plan Casa Común. «La pospandemia nos insta a tener en cuenta la agenda ambiental. Eso nos lleva a pensar en el crecimiento económico, la justicia social, pero también en la justicia ambiental. El proyecto Casa Común busca fortalecer la producción agroecológica a partir de nuevos métodos en la producción de alimentos. También implica la puesta en valor de las reservas naturales nacionales y provinciales», introdujo el ministro Cabandié.

Uno de los ejes principales se centró en la necesidad de generar producción alimentaria ecosustentable, punto de gestión que también fue abordado semanas atrás durante la presentación de inversiones por más de 12.000 millones de pesos a la agricultura familiar, campesina e indígena. Ahora, el nuevo plan buscará fortalecer los recursos naturales y generar políticas pedagógicas acordes a una matriz de concientización ambiental.

«El mundo se nos está acabando como lo conocimos. Una humanidad que no cuida el mundo es un habitante que no cuida su casa. Y no reparamos que el mundo es nuestra primera casa. La pandemia nos ha demostrado lo nocivos que hemos sido los seres humanos con la humanidad. La pandemia nos ha servido para tomar dimensión de cómo depredamos el medioambiente. Nosotros no podemos seguir repitiendo esta historia», fueron las palabras de Alberto Fernández.

Otro de los puntos que también se atendió este mediodía fue la formalización del traspaso del Programa Nacional de Prevención de Incendios y Manejo del Fuego al área del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Esto cobra relevancia ante el actual escenario de incendios masivos que han tenido lugar en regiones como Córdoba y el Delta del Paraná. Cabe señalar que muchos de estos hechos han sido señalados como técnicas impulsadas por los propietarios de las tierras para generar suelo óptimo acorde a las técnicas agroindustriales de monocultivo. «A veces las corporaciones se vuelven más poderosas que los países y las sociedades. No puede serlo. Si fuera de otro modo, estaríamos privilegiando la rentabilidad de unos pocos en perjuicio de inmensas mayorías», destacó Fernández.

También se incluyó en los anuncios la puesta en marcha del Programa de Erradicación de Basurales a Cielo Abierto, problemática que tiene uno de sus focos más preocupantes en múltiples zonas del Área Metropolitana de Buenos Aires. «Todavía tenemos 5.000 basurales a cielo abierto, y menos mal de existen compañeros que trabajan en dividir la basura de las grandes ciudades», sostuvo el mandatario.

En esa línea, el jefe de Estado se refirió a la actual situación productiva y económica del país y envió un fuerte mensaje a la gestión anterior de Cambiemos y la serie de secuelas legadas por las políticas que aplicaron.
«Recibimos un país en terapia intensiva, y encima nos agarró el virus. Pero nos vamos a levantar una vez más. Y esta vez todos tienen que ponerse al frente de la demanda del cuidado del medioambiente. En todo eso tenemos que trabajar. Yo me comprometo en ser el primero que jure lealtad al medioambiente», concluyó.