El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, anunció este viernes la habilitación de la construcción privada en la provincia, con estrictos protocolos y transporte propio. Fue en una conferencia de prensa junto con el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, y el ministro de Salud, Daniel Gollan, luego del anuncio del gobierno nacional sobre la extensión de la cuarentena hasta el 11 de octubre.

Kicillof explicó la nueva medida: «Vamos a permitir, con protocolos que se han acordado con los trabajadores y empresarios de la construcción, dos tipos de actividades. Las obras pequeñas, con protocolos estrictos: transporte propio, dentro de las localidades y no más de quince trabajadores en simultáneo de todas las especialidades. Y también para el caso de las obras de mayor envergadura donde haya peligro de derrumbe o de alguna cuestión de seguridad después de tan larga interrupción de las obras», señaló el mandatario.

En el primer tramo, hizo un balance sobre los seis meses que lleva la cuarentena, y remarcó que el sistema de salud se ha fortalecido gracias a los cuidados y la responsabilidad. «Debido al esfuerzo colectivo, inmenso, nuestro sistema de salud sigue resistiendo; eso significa que podamos garantizar camas, respiradores y atención médica a todos los bonaerenses. Hace seis meses parecía que esto era imposible», sostuvo.

«Nadie se ha quedado sin la atención médica que necesita y que es su derecho tener. Muchísimas gracias a los y las que se cuidan porque nos cuidan a todos», subrayó.

Sobre la situación epidemiológica, alertó acerca del avance de los casos en el interior bonaerense, aunque rescató que en el AMBA se consiguió una «relativa estabilidad». «Hace dos meses, un 5 % de los casos era del interior, mientras que el 95 % era del conurbano. Hoy ya el 20 % de los casos son del interior de la provincia. Es decir que la enfermedad se ha expandido».

El gobernador describió la situación epidemiológica de la provincia como un «altiplano». «Parece que está siempre al mismo nivel, pero si uno mira está a 4.000 metros de altura».

Se refirió a los casos del AMBA. Detalló que en sus treinta y cinco municipios, que se mantienen en ASPO, «lo que se ha observado en las últimas semanas es una relativa estabilidad de los casos, incluso una leve baja». Y precisó: «Si uno toma el promedio semanal, hace tres semanas estábamos en más de 5.000 casos, y ahora, en la última semana epidemiológica, en los 4.750 casos. Es una leve baja, pero a niveles muy altos, inmensamente altos. La situación es grave. No nos podemos conformar con esos niveles. El objetivo es reducirlos», aseguró.

Kicillof reconoció el cansancio de la población por la extensión de la cuarentena pero pidió no bajar los brazos. «Estamos en un momento muy delicado, porque el virus se sigue expandiendo pero nos agarra indudablemente cansados, a todos, y es la peor combinación, porque es una amenaza que avanza y nosotros no tenemos que aflojar, aún estando cansados y angustiados», dijo el gobernador.

Por último, llamó a no relajar los cuidados y la responsabilidad. «En estos seis meses muy difíciles podemos reafirmar que el pueblo de la provincia de Buenos Aires actuó con solidaridad, y esto nos deja una enseñanza: nadie se salva solo. Lo que no podemos hacer es aflojar ahora. Sé que es difícil, pero les pido por favor que sigamos cuidándonos entre todos», concluyó.