Días después del conflicto con la Policía bonaerense que terminó con sectores de las fuerzas apostadas en la Quinta de Olivos, el presidente Alberto Fernández retomó su actividad de gestión desde la propia residencia presidencial, donde anunció inversiones para cinco provincias, incluida Buenos Aires. El anuncio de inversión en obra pública por un monto de 31.000 millones de pesos fue ocasión también para que el jefe de Estado reivindicase la reciente decisión de redireccionar fondos coparticipables de CABA hacia la provincia de Buenos Aires.

La reactivación de obras estancadas durante la gestión de Mauricio Macri fue anunciada por videoconferencia con Chubut, Buenos Aires, Santa Fe, Tucumán y Tierra del Fuego, cuyos territorios serán los beneficiarios de esta batería de medidas. Allí, gobernadores y funcionarios de la plana nacional acompañaron vía remota al presidente en un discurso donde reivindicó el carácter «nacional y federal» de su gestión y dejó definiciones contundentes sobre las críticas de la oposición a su reciente iniciativa para fortalecer las finanzas bonaerenses.

«Somos un gobierno nacional de un país federal que durante muchos años ha sido construido de un modo desigual. No hay una Argentina central y otra periférica, es tiempo de entender eso. Hay que integrar la Argentina del mejor modo posible», dijo Fernández, y agregó: «Venimos de años donde se dilapidó dinero, nos endeudamos y el dinero desapareció. No nos endeudamos para producir. El dinero desapareció y no benefició a ninguno de los argentinos. Nosotros con mucho esfuerzo vinimos a tranquilizar a la economía y al país. Pero al país se lo tranquiliza con acciones, no con discursos condescendientes».

«Necesitamos que, allí donde los recursos abundan, se distribuyan. Así se integra la Argentina. Todas las políticas que tomamos no son en perjuicio de nadie, sino en favor de las mayorías argentinas que están dispersas en toda la Argentina», agregó el jefe de Estado.

Las obras anunciadas incluyen infraestructura ferroviaria, ampliación de redes de agua potable y saneamiento, mejoras viales y trabajos de infraestructura hídrica. Asimismo, se retomó la obra de la Autopista Presidente Perón, que permitirá un acceso clave entre los distritos del oeste bonaerense, como La Matanza y el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

«Esta obra le va a cambiar la vida a muchísima gente en la provincia. Esta ruta significa saldar una deuda histórica. Esto lo estamos haciendo con barbijos en medio de una pandemia, poniendo esfuerzo para que la provincia siga funcionando y para que, cuando pase la pandemia, tengamos todo listo para el despegue», dijo Axel Kicillof respecto de este proyecto que había quedado a la deriva durante los años de gestión de Cambiemos.

Por otro lado, Fernández aprovechó para enviar un saludo especial a la comunidad de docentes del país, en el Día del Maestro. El mandatario destacó la labor de educadores y educadoras que, en pleno contexto de pandemia y ASPO, sostuvieron la labor pedagógica en todo el país.

«En el medio de la pandemia que tantas dificultades nos ha traído, no quiero dejar de recordar a los maestros. Sé que han estado siempre, educando a la distancia, cuando los chicos lo necesitaban, dando alimentos donde hizo falta. Son parte del espacio que tenemos que revalorizar y cuidar. Son parte del emblema de lo que queremos ser», expresó.

En tanto, la intervención de Fernández tuvo un claro mensaje hacia los sectores radicalizados de la oposición que, en los últimos días, comenzaron a presionar al gobierno con críticas y a resquebrajar la dinámica de diálogo y colaboración lograda durante los últimos meses, en especial con el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El decreto de redireccionamiento de fondos de CABA a Provincia para sanear las finanzas fue aprovechado por medios y referentes opositores para ser señalado como una «ruptura» del diálogo por parte del Frente de Todos.

«Mi palabra de siempre fue construir con veinticuatro gobernadores un país federal. Pero partamos de que ese país federal no existe, tiene que hacerse. Ahí tiene que asomar la solidaridad. Hay que tomar medidas que van a perjudicar a unos y beneficiar a otros. El ‘perjuicio’, en todo caso, no es quitarle a alguien lo que necesita, sino quitar en la abundancia de algunos lados para ayudar en las carencias de otros lados», indicó Fernández.

«Hace días que con Axel Kicillof hicimos un anuncio importante. No solo necesitan seguridad, también educación, casas, alimentos. Por esos argentinos estamos trabajando. Yo soy hombre de palabra y la cumplo, quiero que cuando mi mandato termine la Argentina sea más igualitaria y federal. Que la Argentina crezca, no solo en la concentración de unos pocos, sino en la felicidad de millones. No vinimos a sembrar discordia. A veces a algunos les duele renunciar a los privilegios; vamos a seguir dialogando. La inmensa mayoría de los argentinos sabe de lo que hablo», concluyó.