El gobierno continúa en plena tarea de reactivación del sector industrial luego de cinco meses de una fuerte parálisis económica y productiva a causa de la pandemia de covid-19. En este caso, tanto Nación como Provincia pusieron en marcha una nueva línea de producción de motocicletas en la ciudad de Campana. Alberto Fernández y Axel Kicillof se hicieron presentes en las instalaciones de producción del grupo SIMPA, que logró un convenio con la firma internacional Royal Enfield.

El convenio con la empresa hindú fue resultado de una inversión de 700 millones de pesos, que garantizarán la creación de unos cien nuevos puestos de trabajo en el sector. De esta manera, será la primera vez que la firma extranjera podrá producir tres líneas de motocicletas en plantas de Argentina. A la presentación también concurrió el ministro de Desarrollo Productivo de la nación, Matías Kulfas.

«Estamos en el medio de la pandemia, estamos peleándola día a día, y necesitamos de todos, de empresarios y trabajadores que se animen a producir sabiendo el contexto en el que trabajan, con cuidados para que los contagios no aumenten», señaló Fernández, acompañado por el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

«Entiendo que la vida cotidiana exige animarnos a volver al contacto con el otro, para poder trabajar y producir. Tratemos que los contactos tengan que ver con producir y ganar el sustento diario, pero dejemos para otro momento, más adelante, el tiempo para divertirnos y relajarnos», dijo el presidente, y agregó: «Veo con mucha tranquilidad que se ha podido retomar el trabajo en muchas fábricas».

No es la primera vez que la ciudad de Campana -uno de los principales polos de producción automotriz del Gran Buenos Aires- se convierte en escenario de los anuncios de reactivación productiva en contexto de cuarentena. A principios de junio, el mandatario inauguró en ese distrito la primera planta refinadora en el país que produce diésel de calidad premium, combustible que hasta el momento solo era importado.

Por su parte, Axel Kicillof definió la iniciativa como una «proeza» para el país y la provincia de Buenos Aires. «Este avance es importante no solo por la confianza de inversores de otro país, sino también por haberse logrado en medio de la pandemia. Esto habla de un modo distinto de insertarse en el mundo. Estamos produciendo un vehículo que no se hacía aquí, y ahora se hace con trabajo y piezas argentinas. Esto se llama sustitución de importaciones, abarata el producto y es de primera calidad, contiene tecnología argentina. Ese es un modo de integrarse al mundo, no a través de las finanzas, sino a través del trabajo y el desarrollo», dijo Kicillof.

Este nuevo acuerdo convierte a Argentina en el primer país donde Royal Enfield, desde su creación hace 119 años, decide producir su línea de motos por fuera de su casa matriz, primero instalada en Inglaterra y luego en la ciudad de Chennai, India.

A la nueva línea de producción de motos se agrega el anuncio de ayer de un nuevo plan de créditos del Banco Nación para la compra de motos de origen nacional, que presentará una tasa fija del 28 %, extendido en un plazo de 48 meses.