La realidad que atraviesa el gigante sudamericano no es fácil de entender. La pandemia y la desidia del gobierno de Jair Bolsonaro generaron –hasta ahora– 3.908.272 infectados y 121.381 fallecidos. La economía brasilera se derrumba, más de 12 millones de trabajadores están desempleados, el gobierno no parece reaccionar ante ninguno de estos hechos y, sin embargo, el apoyo al mandatario de ultraderecha parece consolidado.

Para mirar más de cerca e intentar comprender lo que pasa en el país más importante de Sudamérica, Contexto entrevistó a Emir Sader, destacado sociólogo y politólogo brasileño de prolífica producción académica y reconocida militancia social.

¿Cuál es la actual situación de Brasil?
Es difícil resumirla brevemente. Pero es una situación inédita, en la que en Brasil se acumula crisis económica, social, política y de salud pública. 

La economía ya estaba en recesión al final del primer año del gobierno Bolsonaro. La pandemia la ha puesto en depresión económica. Por lo menos la mitad de la población está en situación de precariedad, sin empleo permanente.

Políticamente, el país tiene un gobierno sin legitimidad, por la forma como fue elegido y la forma como ejerce el gobierno, así como por la pérdida acentuada de apoyo. A ello se agrega la aguda pandemia que afecta al país, por la falta de política del gobierno.

Hay varias encuestas y analistas que aseguran que la imagen de Bolsonaro está consolidada y que tiene muchas posibilidades de ser reelegido. ¿Cree que esto es así? ¿Por qué?
Bolsonaro estaba perdiendo apoyo y concedió un auxilio de seiscientos reales (algo como cien dólares) a gran cantidad de personas, lo que le permitió, episódicamente, recuperar cierto apoyo, subiendo del 25 a 30 % de apoyo. Pero como su política económica neoliberal no le permite mantener ese auxilio, tuvo que reducirlo a la mitad y definir que terminará a fin de año. Lo cual fue suficiente para que el apoyo que había conquistado retrocediera al nivel que tenía antes.

«La economía ya estaba en recesión al final del primer año del gobierno Bolsonaro. La pandemia la ha puesto en depresión económica. Por lo menos la mitad de la población está en situación de precariedad, sin empleo permanente»

El alejamiento de Sergio Moro del gobierno, la reciente renuncia del fiscal Deltan Dallagnol, la decisión de la Justicia de desestimar una de las denuncias contra el expresidente Lula, ¿pueden ser señales de que, finalmente, se absuelva al líder del PT, recupere sus derechos y pueda ser candidato?
Todas las decisiones del Poder Judicial van en la dirección de la absolución de los dirigentes del PT, empezando por el propio Lula. Queda la decisión de que Moro sea incompetente para juzgar a Lula, lo cual restituirá a este todos sus derechos políticos.

¿Cuál es el camino que deberían recorrer la izquierda y el progresismo para vencer a esta derecha en Brasil y qué tan cerca o lejos están de recorrerlo?
El PT sigue siendo la principal fuerza política del país. La crisis actual no ha permitido, hasta ahora, lograr el impeachment contra Bolsonaro, porque otras fuerzas de oposición no se han sumado a esa vía.

Hoy, aun con una perspectiva todavía peor para el país en 2021, el panorama es que, de cara a las elecciones presidenciales del 2022, la disputa sea entre el PT –Lula o Hadad– y Bolsonaro –dado que la derecha no tiene otro nombre–, con el PT como favorito.