La Cámara de Diputados fue escenario este martes de una fuerte tensión política, luego de que el interbloque de Juntos por el Cambio se negara a prorrogar el protocolo de sesiones mixtas. Todos los demás interbloques sí aceptaron continuar sesionando de forma remota, ante el creciente número de casos y muertes por covid-19 en el país.

El presidente de la Cámara, Sergio Massa, junto con los presidentes de los distintos bloques, mantuvieron una reunión de Labor Parlamentaria que comenzó a las 11:30 de la mañana y se extendió ocho horas, lo que pospuso la sesión. Allí, todos los bloques, a excepción de Juntos por el Cambio, estuvieron de acuerdo en que continúe el funcionamiento mixto de sesiones y comisiones, frente a la situación sanitaria que atraviesa el país.

«No podemos detener el Congreso. Y esa decisión la tomamos hoy con el apoyo de la gran mayoría de los bloques», sostuvo Massa en la conferencia de prensa posterior a la reunión de Labor, donde cuestionó duramente a Juntos por el Cambio. «Pareciera que la idea es que ‘sesionamos como yo quiero o no sesionamos’. No puede ser así. El parlamento debe seguir funcionando», remarcó.

La sesión inició cerca de las ocho de la noche. Para extender el protocolo y sesionar virtualmente, el oficialismo contó con el apoyo del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, el Frente de Izquierda y el Movimiento Popular Neuquino. Al cierre de esta edición, se trataba un proyecto de asistencia al turismo –con media sanción del Senado– y otro enviado por el Poder Ejecutivo que aumenta penas para la pesca ilegal.

Juntos por el Cambio se opuso a aprobar la renovación del protocolo que establece el funcionamiento del sistema remoto, con el pretexto de que serviría para tratar también los proyectos «conflictivos» del oficialismo: el ordenamiento del Poder Judicial y el aporte extraordinario y solidario de las grandes fortunas. Cristian Ritondo, presidente del bloque PRO, dijo que «temas como la reforma judicial requieren que estemos presentes». El interbloque opositor adelantó que judicializará la sesión, con el argumento de que no está acordado ese sistema de trabajo.

Esto, a pesar de que Presidencia propuso mudar el Parlamento, pero respetando la voluntad de quienes, por ser grupo de riesgo u otras razones, prefiriesen hacerlo de manera remota. Incluso dispuso balcones en el recinto para que los diputados puedan concurrir. Pero así y todo, desde el interbloque opositor se negaron.

«No podemos en este contexto desconocer que la Argentina tiene miles de muertos y miles de contagiados, y exponernos a la idea de que todos tienen que sesionar de forma presencial sin contemplar diputados que son mayores de sesenta años o que pertenecen a grupos de riesgo», reforzó Massa.

En la reunión, Juntos por el Cambio buscó renovar el protocolo en cada sesión, en función de los temas que se vayan a tratar. Hasta ahora, el protocolo se renovaba cada treinta días. El oficialismo lo rechazó porque implicó un intento por imponer la agenda parlamentaria.

Las discusiones que planteó Juntos por el Cambio fueron en el marco de una jornada en la que, según el informe vespertino del Ministerio de Salud, se registraron 259 muertes y 10.504 nuevos casos en las últimas veinticuatro horas. Así, los casos totales confirmados desde el comienzo de la pandemia son 428.239, y los fallecimientos acumulan 8.919.

Los gremios que representan a los trabajadores del Congreso (APL, ATE, UPCN y APES) también rechazaron –y de forma unánime– la postura de Juntos por el Cambio. En un comunicado conjunto, los sindicatos consideraron que la posición del interbloque opositor va en «detrimento» de los protocolos cuya función es salvaguardar la salud del personal y el cuerpo legislativo.