Luego de la agresión a una joven trans de 29 años en la zona roja de la ciudad, la comunidad LGBTIQ+ decidió movilizarse desde Plaza Matheu hasta la Comisaría Novena y posteriormente hasta la Fiscalía, para exigir el cese de los «ataques travaodiantes». «Queremos darle un freno a lo que estamos viviendo», manifestaron en diálogo con Contexto.

Según explicaron, desde Furia Travesti, colectivo que motorizó la movilización, este fin de semana en la zona roja de y 1 y 64 un grupo de trabajadoras sexuales fue interceptado por dos personas en un Audi color plomo con vidrios negros con la intención de robarles, por lo que decidieron agarrar piedras para defenderse, evitando de esa manera el hurto. Sin embargo, el auto siguió circulando por la zona, por lo que decidieron llamar en reiteradas oportunidades al 911, advirtiendo la situación, pero no obtuvieron respuesta concreta. Minutos después, en diagonal 73 y 3 reapareció el Audi, disparando al grupo e hiriendo en el tórax a Soraya, mujer trans de 29 años que aún permanece internada en el Hospital San Martín, y tras ser intervenida se encuentra estable.

Ante esto, desde Furia Travesti encabezaron una movilización y destacaron que no se trata de un hecho aislado, sino que, por el contrario, es parte de la discriminación y persecución que ya vienen denunciando en la zona roja. «Estas semanas hubo muchos hechos de violencia. Hace dos semanas fue apuñalada una compañera por un sujeto que está detenido, otra compañera el miércoles sufrió ataques físicos y verbales para robarle su celular, dos personas que estaban en un auto negro la agarraron de los pelos y la tiraron por el piso. En el bosque, el mismo auto negro también para robarle a una compañera le dieron un incón en la barriga y le cortaron unos tres centímetros en la cara. Y ayer por la madrugada lo de la compañera Soraya», explicó a Contexto Naomi, parte del colectivo.

Según destacan, estos hechos son posibles por la inacción policial, hecho que quedó expuesto tras el ataque a Soraya. «El día que le dispararon no nos prestaron la ayuda necesaria que deberían prestarnos en estos casos. La ambulancia la esperamos cuarenta minutos y no llegó. Cuando Soraya llegó al hospital, la ambulancia estaba en la zona. Nosotras tuvimos que cargarla hasta un auto de personas caritativas. Nadie nos quería llevar, ni el propio patrullero permitieron. Había diez patrulleros y veinte policías y Control Urbano, nadie permitió que a Soraya la llevemos cuando ella se estaba ahogando, cuando estaba desmayada», advirtió Naomi. «Ni siquiera nos prestaron ayuda. Cuando son los operativos, nos ponen contra la pared, llaman a más de cincuenta policías, nos desnudan en la calle», agregó.

Desde Otrans Argentina, en tanto, también repudiaron los hechos y pidieron políticas públicas concretas para el sector. «Exigimos la real implementación de la inclusión laboral formal para personas travestis y trans, el acceso a la vivienda, entre otras políticas públicas tendientes a revertir la cuestión de fondo de nuestro colectivo. Debido a que un alto porcentaje de compañeras travestis y trans se encuentran en situación de prostitución, y tienen esta actividad como único medio de subsistencia», manifestaron a través de un comunicado.

En ese sentido, Naomi destacó que saben que con esta pandemia «no podemos salir a las calles, pero no nos queda otra que salir día a día para poder alimentarnos, pagar nuestros alquileres y poder comer. No tenemos ingresos, no tenemos un trabajo fijo, no nos aprueban el cupo laboral trans».

En este marco, la movilización de este lunes partió desde Plaza Matheu (1 y 66), epicentro de la zona roja platense, hasta la Comisaría Novena de La Plata, la cual tiene jurisdicción en esa región de la ciudad, y continuó a la Fiscalía de calle 7 para exigir respuestas ante los reiterados hechos de violencia. «Queremos darle un freno a lo que día a día estamos viviendo», explicó Naomi.

Por su parte, desde Otrans exigieron al Poder Judicial que «se corra del mismo lugar donde siempre nos ubica, criminalizándonos, investigue e incorpore las grabaciones de las cámaras de vigilancia, donde quedan registrados todos los hechos. Y a las autoridades competentes, tomen cartas en el asunto».