Cristina Castro, madre del joven Facundo Astudillo Castro, desaparecido desde el 30 de abril, se reunió con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, este jueves por la mañana. «La reunión fue productiva. Necesitaba pedir respuestas, me llevo algunas y otras han quedado en el tintero. Le dejamos muchas preguntas al gobernador, que me las va a ir respondiendo conforme el tiempo», afirmó al salir del encuentro en gobernación.

Castro expresó su «confianza» en la colaboración del Estado, pero advirtió que necesita hechos y avances concretos en la investigación. De su charla con Kicillof, prefirió no contar qué le dijo el mandatario. «Me guardo la opinión del señor gobernador porque yo le di la mía, no me importa la opinión que tenga él, porque yo soy ciudadana y como ciudadana tengo derechos, lo que importa es lo que yo le diga y que él lo acepte».

Dos días antes, la madre del joven se había reunido con Alberto Fernández, con quien a su vez, al igual que con Kicillof, había mantenido previamente contacto telefónico. Allí, el presidente ratificó el compromiso de dar resolución al caso iniciado a principios de junio.

Al salir de la reunión con Kicillof, Castro afirmó también que va a luchar para que no vuelvan a ocurrir nuevos casos de este tipo. «Cada vez que pase esto de nuevo, lo primero que vas a ver será mi cara rompiéndote las pelotas», dijo. «Si llega a pasar de nuevo, me vas a tener a mí enfrente. Porque no pudieron hacer nada por mi hijo, no me lo van a devolver. Me lo estoy llevando en un cajón. Y no tendría que ser así. Pero tampoco quiero que vuelva a pasar», añadió.

La madre cuestionó a la Policía bonaerense y pidió la renuncia del ministro de Seguridad, Sergio Berni, cuyo posicionamiento frente a la situación generó fricciones en la familia del joven. Sin embargo, no amplió lo que respondió Kicillof. «La policía está cebada. Y son los funcionarios públicos los que nos tienen que dar respuesta. Porque, más allá de que el ministro Berni los pinte como carmelitas descalzas, los números son otros», dijo en relación con casos de desaparición y muerte a manos de la policía.

«Que deje de mentir -cuestionó en relación con el ministro Berni-. «Está mintiendo, dice cosas que no son. Se lo he dicho: ‘Usted tiene un ministro que es un bocón’, que por el mínimo respeto al otro debería haberse callado la boca».

Facundo desapareció el 30 de abril, cuando viajaba a dedo desde Pedro Luro hasta Bahía Blanca por la Ruta 3. Hasta el momento persisten fuertes discusiones frente a inconsistencias en las versiones sobre el desarrollo de los hechos, desde el momento en que Facundo partió a Bahía Blanca hasta el último instante en ser visto.

Desde el comienzo de la causa han surgido versiones que hablan de demoras y actas realizadas por efectivos policiales, e incluso de una policía de civil que supuestamente lo subió a un móvil y lo transportó hasta el límite de las ciudades. Desde el entorno de la familia de Astudillo persiste la sospecha de la participación de efectivos policiales en un caso de desaparición forzada.

Los peritos informaron esta semana a la madre que el cuerpo analizado pertenece a un joven de entre 22 y 24 años, de 1,60 metros de altura. Aunque faltan los resultados de estudios complementarios, Castro asegura que le dijeron que «la muerte fue violenta por asfixia, probablemente por sumersión». Semanas atrás, durante los rastrillajes se descubrieron restos óseos en las afueras del distrito de Villarino, seguido por la aparición de una zapatilla que, según Cristina Castro, podría haber pertenecido a Facundo.