En pleno proceso de investigación por la desaparición de Facundo Astudillo Castro, fueron revelados los primeros datos resultantes de la autopsia del cuerpo encontrado en la localidad de Teniente Daniel Cerri. Fue la propia madre de Facundo, Cristina Castro, quien informó este martes que los restos óseos pertenecían a un joven de «22 a 24 años» y cuya muerte probable fue por asfixia.

«Han descartado un suicidio, han descartado un accidente, es un cuerpo que ha muerto por asfixia, ha sido una muerte traumática, lo han matado», fueron las palabras de Castro al conocer los primeros detalles del estudio iniciado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), con sede en el barrio porteño de Núñez.

En sus últimas declaraciones, la madre del joven desaparecido el pasado 30 de abril reafirmó su sospecha de que el cuerpo sería efectivamente el de Facundo. «Estoy esperando la confirmación del ADN, pero estoy convencida de que es mi hijo. La altura del cuerpo, según el perito, es la de Facu. No se suicidó, ni fue un accidente. Ha sido una muerte violenta, eso nos lo han anticipado», dijo Cristina Castro al aire de C5N.

«Es una herramienta de la querella el poder tener algunos elementos anticipados que datan de una muerte violenta con intervención de terceros. Esto abona a la hipótesis de la desaparición forzada», dijo Luciano Peretto, abogado de la familia del joven. «En la causa ha habido un vuelco importantísimo a través de testigos protegidos que han sumado información crucial», agregó el letrado.

Descartada la posibilidad de un suicidio o un accidente, el peritaje arroja la probabilidad de un asesinato por asfixia y ahora resta verificar si fue efectuado por sumersión o estrangulamiento. Si bien todavía no se ha determinado si el cuerpo, en efecto, corresponde a Facundo Astudillo Castro, este nuevo avance profundiza las sospechas ya instaladas sobre el accionar de las fuerzas de seguridad durante la investigación.

En las últimas horas, la Justicia decidió avanzar con una serie de medidas que refuerzan la hipótesis de una desaparición forzada, con la mira puesta en la Policía bonaerense. Así lo demostró la orden proferida por la jueza federal María Gabriela Marrón para allanar el puesto policial de la fuerza bonaerense en Bahía Blanca, ubicado en la calle Pacífico al 200, como también el secuestro de un patrullero Toyota patente OMP 782, junto con los libros de guardia de la dependencia y los teléfonos celulares y otros dispositivos de comunicación de los uniformados que allí trabajan.

Según datos brindados por la división de Asuntos Internos al fiscal a cargo de la investigación, Santiago Ulpiano, el móvil policial en cuestión «hizo un recorrido ‘inusual y sospechoso’ el 8 de mayo, y se detuvo durante 35 minutos a 800 metros del lugar donde el 15 de este mes se encontró el esqueleto».

Esto se suma a que, ese mismo 8 de mayo, la oficial Siomara Flores borró el WhatsApp de su teléfono celular. Flores es quien declaró haber trasladado a Facundo en su propio auto desde Mayor Buratovich a Teniente Origone, el primero y segundo punto donde le labraron actas a Astudillo por haber violado la cuarentena.

Durante el último lunes, en tanto, Cristina Castro fue recibida por el presidente Alberto Fernández en la quinta de Olivos, donde mantuvo una conversación a solas en la que luego participó también la ministra de Seguridad de la nación, Sabina Frederic. El encuentro fue valorado de manera positiva por Castro, quien dijo «confiar en la palabra» del jefe de Estado.