Desde Olivos, el presidente Alberto Fernández inauguró una nueva línea de fabricación de lavarropas en la planta Newsan en Avellaneda y aprovechó el momento para referirse a la situación de Argentina con el Fondo Monetario Internacional. «Hoy tuve una extensa charla con Kristalina Georgieva para ponernos a trabajar sin pausa pero sin prisa en ordenar el desorden que heredamos del gobierno anterior», manifestó.

Con la compañía virtual del gobernador bonaerense Axel Kicillof, Fernández inauguró esta línea de fabricación que, según detallaron, contará con una inversión inicial de 10 millones de dólares, permitirá producir 100.000 unidades anuales y generará 50 nuevas fuentes de trabajo que se sumarán a las 200 que ya son parte de la empresa.

«Nuestro objetivo está puesto en dos metas: trabajo y producción, producir más para exportar, y que para eso se invierta y se tenga la mejor tecnología para competir en el mundo nos llena de alegría», manifestó el presidente en Olivos.

El presidente manifestó estar «contento» de ver «que vamos despejando dudas que tenían muchos. Muchas veces el mundo que nos circunda no nos deja hacer todo lo que querríamos», y aseguró que «poco a poco algunas de esas limitaciones van desapareciendo. La pandemia no ha terminado pero vamos viendo cómo ir llevándola para que nos duela menos y nos deje trabajar más».

También se refirió a la exitosa negociación del ministro de Economía, Martín Guzmán, con los acreedores privados. «También nos deja contentos saber que la Argentina salió del pozo de los deudores del mundo y saber que ese acuerdo no implica postergar estas inversiones sino que habrá acceso al crédito para los empresarios y así puedan invertir», destacó.

En la misma línea, se metió en la negociación que ahora deberá encarar Guzmán y detalló que hoy conversó con Georgieva, la titular del FMI. «Todos queremos poder trabajar en un mundo de certezas, pero para lograr eso hay que poner en orden las cuentas, y en gran medida las cuentas que tenemos con los acreedores las hemos puesto en orden y ahora vamos a continuar con los organismos internacionales», aseguró el presidente.

Tras el anuncio presidencial, Guzmán publicó en sus redes sociales una carta que envió junto con el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, a Georgieva pidiéndole reiniciar las negociaciones por más de 44.000 millones de dólares.

«La crisis que hoy afecta a nuestro país fue profundizada por un acuerdo rápido con el FMI en el año 2018, insostenible, y realizado de espaldas a la sociedad. De un modo distinto, el camino para llegar a un programa que ayude a Argentina lo recorreremos de frente a la sociedad», manifestó el ministro en su Twitter.

En línea con lo dicho por el presidente, Guzmán señaló que «un nuevo acuerdo que incluya una reprogramación de los vencimientos de deuda con el FMI es un paso necesario para resolver la crisis económica a la que se condujo al país en los últimos años y así poder poner y mantener a la Argentina de pie».

De cara a lo que se viene, hoy el presidente se reunirá con Guzmán y Pesce y con el resto de los integrantes del Gabinete Económico-Social en el Salón de los Científicos de la Casa Rosada. Según se detalló oficialmente, participarán el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y los ministros de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, de Trabajo, Claudio Moroni, y la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, entre otros funcionarios.