El presidente de la nación, Alberto Fernández, anunció el viernes la declaración de servicio público esencial la telefonía móvil, la televisión paga e internet, para garantizar el acceso a toda la población.

Esto, si bien no interfiere en la operatividad de las empresas prestadoras, faculta al Estado a regular la actividad. El anuncio estuvo acompañado por la disposición de congelar las tarifas hasta el 31 de diciembre en el marco de las medidas que el gobierno dispuso para otros servicios esenciales por la pandemia. 

«Ante las restricciones que la pandemia nos impone, nadie deberá resignar parte de sus ingresos en afrontar aumentos en los precios de estos servicios», dijo Fernández sobre ese aspecto. 

«De esta manera estamos recuperando herramientas regulatorias que el gobierno anterior quitó al Estado. El derecho de los usuarios y consumidores es un derecho constitucionalmente reconocido. En lo sucesivo, no podrá haber ningún aumento sin la previa aprobación del Estado», afirmó. 

En el texto del decreto que se conoció en la noche del viernes, el Ejecutivo designa al Enacom como autoridad de aplicación que regulará los servicios. 

«La educación, el acceso al conocimiento, a la cultura y a la comunicación son derechos básicos que debemos preservar. Por eso hemos ordenado que de aquí en adelante haya planes inclusivos de prestación básica, universal y obligatoria para quienes menos tienen», concluyó el presidente en su mensaje.