Alberto Fernández hizo oficial el anuncio de un nuevo período de cuarentena a nivel nacional que se extenderá, en este caso, hasta el 30 de agosto. Junto al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, el presidente presentó la nueva quincena sin mayores cambios en el AMBA y con la profundización de restricciones en regiones del interior donde la pandemia de covid-19 comenzó a avanzar con fuerza.

«Hemos resuelto que vamos a mantener el sistema que hoy tenemos hasta el 30 de agosto. En las zonas rojas del interior vamos a volver a fase 1. En los lugares que no están afectados ni alcanzados por esa disposición, va a seguir el distanciamiento social. Vamos a habilitar algunas actividades como los deportes individuales, que ya se venían contemplando. Fuera de esos casos, el resto vamos a seguir igual», fue la directiva central del jefe de Estado, luego de evaluar en la última semana la continuidad del aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO), tanto con los mandatarios de la provincia y CABA como con los gobernadores del interior.

En tanto, Fernández también arrojó una expectativa alentadora alrededor del reciente acuerdo de Argentina con México para iniciar la producción local de la materia prima de la vacuna desarrollada en Oxford. «Es un tiempo con más esperanza. Pudimos alcanzar acuerdos con la Universidad para que la sustancia central de la vacuna se produzca en Argentina y por lo tanto pueda acceder a contar con la vacuna muy pronto. Por primera vez, nos deja ver un horizonte», dijo el mandatario, y agregó: «En los primeros meses del año entrante podremos contar con la vacuna y despejar la incertidumbre para tener más tranquilidad».

No obstante, la centralidad continuó enfocada en extremar los cuidados y la responsabilidad ciudadana para no relajar ningún aspecto referente a las actividades permitidas. En ese sentido, Fernández anunció que el esquema actual de cuarentena seguirá firme en el AMBA y se replicará también en las regiones de Jujuy, Río Gallegos, Río Grande, Tartagal (Salta), La Rioja capital, Chamical (La Rioja), La Banda y la región capital de Santiago del Estero. En regiones del norte argentino, donde esta semana se detectaron aumentos significativos de casos, se adelantó que se volvería a fase 1.

«Deberíamos ser más prudentes, porque el virus todavía está entre nosotros. El problema lo tenemos, está presente y en muchos lugares el riesgo aumenta. Los que hacemos aumentar el riesgo somos nosotros», dijo el presidente, y añadió: «El mundo está enfermo y la verdad es que la única medicina que encontramos es acotar al máximo posible la circulación y encuentro de personas. Por lo tanto, no estamos en condiciones de sentirnos con capacidad de disponer con quién nos encontramos sin que eso suponga un riesgo».

Por su parte, en lo concerniente a la provincia de Buenos Aires, el gobernador Kicillof ratificó el trabajo llevado adelante por el sistema de salud público para contener al máximo la atención y aumentar la cantidad de camas para casos de gravedad. Acorde a las cifras brindadas, el nivel de ocupación actual ya alcanzó aproximadamente el 60%. Cabe señalar que, según las recientes estadísticas, el AMBA presenta niveles de contagio que se traducen en 1 positivo cada 40 porteños. En el primer cordón del GBA, es de 1 de cada 70; en el segundo, 1 de cada 85; en el tercero, 1 de cada 130. En el caso del interior bonaerense, hay uno de cada 550.

«Esta fue una semana donde cambió todo. A mí me cambió la vida. Porque tal vez algunos no se dieron cuenta, porque hay muchas enfermedades que existen hace muchísimo y todavía hoy no tienen vacuna. Lo que decíamos era ‘la esperanza que tenemos es que la ciencia le gane al coronavirus’. Una cosa es pensar que esto iba a ser eterno y otra es ya saber casi con certeza que en unos meses vamos a poder empezar a vacunarnos. Al saber que esto tiene fecha de vencimiento, los esfuerzos y sacrificios valen la pena», señaló Kicillof, quien reiteró el pedido a la sociedad de respetar las medidas de cuidado.

«Es un alivio a futuro. Nos permite organizar, planificar. Pero, mientras tanto, no es para el presente. Hasta que no tengamos la vacuna, la única forma de cuidarse es no hacer lo que hacíamos antes, no estar con personas. No es una opinión, es el único remedio. No podemos relajarnos, es una irresponsabilidad completa. No podemos tirar a la basura lo que hemos hecho», dijo el gobernador.

Por otra parte, en territorio porteño continúa el esquema vigente hasta la fecha, coordinado en diálogo permanente con Provincia. Rodríguez Larreta destacó la colaboración de las Cámaras empresariales, instituciones y organizaciones barriales para poder abordar de una manera integral la situación de barrios y espacios laborales. Uno de los puntos de mayor preocupación de CABA, sin duda, ha sido la escolarización en tiempo de cuarentena. «Soy consciente de que llevamos cinco meses con las clases alteradas. Sé que fue un esfuerzo enorme. Hoy en la ciudad podemos decir que el 80% de los chicos han estado en conexión virtual con sus escuelas. Estamos hablando de 500.000 chicos. Esto, sabemos, no reemplaza al aula», dijo.

Por último, Fernández reiteró: «Desde el primer día planteamos un plan: decirles la verdad. El plan funcionó, está funcionando, pero el riesgo siempre existe. Hace muchos meses que la cuarentena no existe. Salgan a la calle y vean cómo la gente circula y vean los comercios abiertos. La solución está en sus manos», dijo, y agregó: «Seguimos hablando de cuarentena en Argentina cuando no la hay. Este se ha convertido en un tiempo donde se sienten sin la libertad de estar con sus afectos, y lamentablemente no tenemos más solución, porque en esos encuentros el riesgo se potencia enormemente».