Junto al ministro de Obras Públicas de la nación, Gabriel Katopodis, y su par de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, el presidente Alberto Fernández acompañó hoy una transmisión para repasar los distintos ejes de trabajo transversal entre ambas carteras ministeriales. El evento, transmitido desde la quinta presidencial de Olivos, se focalizó en la «equidad entre hombres y mujeres» en el desarrollo de proyectos de obra.

«Cuando hablamos de estas cosas estamos haciendo una sociedad mejor. Cuando achicamos las diferencias entre hombres y mujeres hacemos una sociedad mejor. Ayer, Micaela García hubiera cumplido veinticinco años, quien le dio nombre a la Ley Micaela, esa ley que nos obliga a pensar la necesidad imperiosa de terminar con la violencia de género. Este es un regalo que podemos hacerle hoy a Micaela», dijo Alberto Fernández en su intervención.

«Queremos garantizar que la obra pública en Argentina se enfoque en la perspectiva de género. Esto significa que la obra pública incluya una guía de paridad asegurada en el diseño, la ejecución y en cada etapa de infraestructura y de obras. De esa manera vamos a lograr que un ministerio como este, marcado por la masculinidad, pueda ir deconstruyéndose», expresó, por su parte, el ministro Katopodis.

En esa línea, Gómez Alcorta agregó: «Esto nos trae a afirmar algo que ya sosteníamos desde el comienzo de la gestión, que es que la obra pública también es, sin lugar a dudas, una herramienta para reducir las brechas de desigualdad. Históricamente ha costado mucho el acceso al trabajo a las mujeres y las diversidades en la obra pública. Se trata de oficios masculinizados, pero cada vez más se da el ingreso de las mujeres a esos trabajos cuando se da la oportunidad».

Mediante videoconferencia, también se hizo presente la titular de AYSA, Malena Galmarini, y de intendentas mujeres de todo el país. «No hay desarrollo posible sin igualdad de género. Nosotros queremos ser parte fundamental desde AYSA. Las mujeres somos la mitad de la fuerza productiva del país. Hoy, por diversas circunstancias, solo el 65% están implicadas de manera directa en el mercado laboral. Por una cultura de siglos, seguimos enganchadas a las tareas domésticas», indicó Galmarini.

«Las mujeres han demostrado la capacidad de hacer esas tareas. Hemos tenido la experiencia de cuadrillas de mujeres en ciudades como Mercedes. Para eso necesitamos de los gobierno nacional, provinciales y municipales», añadió Gómez Alcorta, y repasó algunos de los avances que ya pudo concretar de manera integral juntos a otros espacios de Nación. «Junto al presidente hicimos el plan de acción temprana frente a las violencias. Esto incluye construir centros integrales de políticas de género y diversidad para fortalecer la capacidad estatal. La idea es que sea una gestión flexible. Lo estamos llevando adelante de manera mancomunada con Obras Públicas».

En este caso, se anunció la readecuación y puesta en marcha de nuevos espacios y otros que ya estaban en proceso, en regiones como Santa Rosa, provincia de La Pampa, y Quilmes. También se hizo un repaso respecto de áreas de trabajo municipales y organismos regionales vinculados a políticas de trabajo e inclusión con perspectiva de género, como es el caso de la provincia de Tierra del Fuego y la ciudad bonaerense de Mercedes.

«Está en marcha la readecuación de un proyecto del 2018 en el municipio de Quilmes. Un hogar de protección integral que tenía un avance del 28%. Frente al cambio de gestión, hemos tomado la decisión junto con el municipio y Obras Públicas para la refuncionalización de ese proyecto, que ya está en proceso», dijo la ministra. En este último punto, tomó la palabra la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, quien se hizo presente de manera virtual.

«Tenemos una enorme alegría. Pensar la obra pública en perspectiva de género es algo por lo que luchamos siempre desde la militancia feminista. Los últimos años han sido muy difíciles para toda la población en general, pero para las mujeres en particular. A la feminización de la pobreza, se debe agregar el nivel de violencia que llega con toda crisis. Tenemos la oportunidad de despatriarcalizar y desburocratizar el Estado. Principalmente, para las mujeres y diversidades», dijo la mandataria quilmeña.

En concreto, como parte de estas iniciativas se realizará la construcción de los dos primeros Centros Territoriales de Políticas de Género y Diversidad en el partido bonaerense de Quilmes y en la ciudad pampeana de Santa Rosa, con una inversión de 90 millones de pesos. Además, en el marco del plan Argentina Hace se ejecutarán obras de construcción y equipamiento para los Centros Integrales para la Mujer de Río Grande (Tierra del Fuego) por 25 millones de pesos; en Trelew (Chubut), por 17,6 millones; y en San Martín de los Andes (Neuquén), por 1,3 millones.

Esos trabajos tendrán como objetivo fomentar el cuidado y el acceso a derechos de mujeres, niñas y niños y adolescentes de todo el país, además de garantizar la participación de las áreas de género locales en la formulación de proyectos para revertir la alta e histórica preponderancia masculina en el sector de la construcción.

«La mujer es un elemento central como sociedad en los tiempos que vivimos. No consideramos como trabajo los cuidados que las mujeres día a día desarrollan en sus familias o con sus mayores. La crianza, el cuidado de la familia. Trabajos centrales, pero que nunca fueron valorados como debieran. Esos cuidados son los que hacen a los humanos mejores seres. Ha habido mujeres que estuvieron incluso por delante de los hombres, como Evita. Que fueron capaces de ver lo que muchos hombres no vieron», sostuvo Alberto Fernández.

«En el siglo XXI no podemos soportar vivir en una sociedad que discrimina. Que discrimina por raza, origen, sexo, género. Que la mujer participe junto al hombre en la obra pública, es algo que celebro realmente. Que la mujer ponga todo su empeño por ganar los mismos derechos que el hombre, yo lo celebro. Y voy a ser el primero que esté junto a ellas defendiendo esos derechos», dijo el jefe de Estado, y agregó: «No quiero vivir en una sociedad con ciudadanos de primera y ciudadanas de segunda. Lo estamos haciendo entre todos y lo estamos haciendo un día después de que Micaela hubiera cumplido veinticinco años. Por eso, vamos a regalarle lo mejor: más respeto, más cuidado a la mujer, más igualdad, más respeto a la diversidad. Vamos a regalarle la sociedad que ella nunca tuvo, cuando un violento frustró sus sueños».