Las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic se reactivarán en septiembre, según anunció el Ministerio de Economía. Se trata de dos obras emblemáticas por su impacto y por ser las más importantes en términos presupuestarios de las que están en ejecución. Sin embargo, estaban paralizadas desde comienzos de la gestión de Mauricio Macri, que buscó por todos los medios quitar a una de las empresas que ganó la licitación.

La resolución ministerial aprueba el presupuesto de la empresa estatal Integración Energética Argentina (ex Enarsa) para reactivar los trabajos y amplió las partidas en 4.118 millones de pesos para volver a ponerlas en marcha. 

Las represas hidroeléctricas, financiadas por China, también son los proyecto más grandes que el país asiático tiene en América Latina, y se espera que, de cumplirse los plazos estimados, estén terminadas en 2023.

En enero de este año, la vicepresidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, había visitado el denominado Complejo Hidroeléctrico de la Patagonia y había expresado: «Durante el macrismo las obras estuvieron paralizadas. Abandono y desidia caracterizaron aquella etapa. La traducción más clara de ello fue que por primera vez en treinta años el Estado argentino reconoció y pagó gastos improductivos por 130 millones de dólares». 

Por redes sociales, la expresidenta comparó esa cifra con los 120 millones de dólares que el Estado debe invertir en la construcción de la Ruta Provincial 9, que obligatoriamente debe hacer para Santa Cruz como compensación ambiental. 

Macri & Báez

Uno de los personajes más elegidos por el gobierno de Mauricio Macri como «símbolo de la corrupción kirchnerista» fue el santacruceño Lázaro Báez, que desde 2016 se encuentra detenido, hoy en día a la espera de que se resuelva su prisión domiciliaria dictada hace pocas semanas. Sin embargo, antes de ser acusado por el gobierno fue socio de la constructora de la familia Macri (IECSA) en una Unión Transitoria de Empresas que conformaron para la licitación de las obras de las represas.

Sin embargo, el supuesto favoritismo de CFK por Báez no impidió que las que resultaran ganadoras fueran Gezhouba, de capitales chinos, junto con la mendocina Hidrocuyo y la cordobesa Electroingeniería. Báez, junto a Macri, perdió en su provincia la obra más importante de todas.

Lo que podría haber culminado con la realización de las obras finalmente derivó en una postergación que siguió hasta la actualidad. En el medio, un ignoto remisero había hecho un específico raconto de las recorridas que hizo junto a un funcionario para juntar supuestos «retornos» por contratos de obra pública durante el kirchnerismo. 

Entre los empresarios que habrían pagado coimas figuraba Gerardo Ferreyra, vicepresidente de Electroingeniería, aliada a los chinos en la construcción de las represas. Ferreyra declaró ante el fiscal Carlos Stornelli que nunca realizó un pago indebido e incluso denunció presiones por parte del funcionario judicial para declarar en contra de Cristina Fernández. Además de ser el único de los empresarios citados por esa causa que negó haber pagado coimas, fue el único que permaneció detenido: todos los que declararon haber realizado aportes irregulares de campaña, o directamente sobornos, atravesaron el proceso en libertad, incluido el primo del entonces presidente, Ángelo Calcaterra, quien el mismo día de su declaración recibió la eximición de prisión. 

Paralelamente, el gobierno realizó denodados esfuerzos por quitar a Electroingeniería del tablero en lo que a las megaobras de Santa Cruz respecta. De hecho, los medios de comunicación dieron cuenta de la reunión que encabezó el entonces secretario de Energía, Javier Iguacel (reemplazante de Juan José Aranguren) con los representantes de la china Gezhouba en la que, directamente, le pidieron estudiar la posibilidad de comprar junto a Hidrocuyo la parte que le correspondía a Electroingeniería.

En octubre de 2019, Gerardo Ferreyra recuperó su libertad luego de un fallo de los jueces Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia, de la Cámara Criminal y Correccional I, y durante una entrevista que brindó tras salir de prisión aseguró que «entre los empresarios, fui el más extorsionado», y advirtió: «El objetivo era sacarme de ese proyecto que ganamos limpiamente».