Junto a intendentes y gobernadores, Fernández y Kicillof inauguraron cinco nuevos hospitales

Por videoconferencia con La Matanza, Mar del Plata, Córdoba, Chaco y Santa Fe, ambos mandatarios pusieron en marcha un megahospital y cuatro unidades modulares. Un paso clave para fortalecer el sistema sanitario a la espera del pico de contagios.

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Mientras la República Argentina se mantiene a la espera del mentado «pico de contagios» de covid-19, el Frente de Todos avanza en el fortalecimiento del sistema de salud pública en todo el territorio nacional. Así lo demostró la jornada de inauguraciones múltiples que tuvo lugar este mediodía de la mano del presidente Alberto Fernández y el gobernador Axel Kicillof, quienes acompañaron la apertura del megahospital de La Matanza Dr. René Favaloro, en simultáneo con la puesta en marcha de cuatro hospitales modulares para la ciudad de Mar del Plata y el interior.

La actividad se desarrolló vía teleconferencia entre la residencia de Olivos, el distrito gobernado por Fernando Espinoza y la ciudad balnearia conducida por Guillermo Montenegro. En simultáneo, fue seguida de manera remota desde las provincias de Córdoba, Chaco y Santa Fe, donde también fue destacada la puesta en funcionamiento de complejos sanitarios similares, acompañada en vivo por sus respectivos gobernadores.

«Estamos muy lejos de haber pasado el problema de la pandemia. Estamos en un momento en el que nos estamos acercando al pico de contagios. Eso nos exige que inauguremos estos hospitales y otros. Pero también nos exige ser muy prudentes. Por eso, uno es tan reticente a la lógica de la apertura. Uno ve cómo crecen los contagios, cómo va creciendo la terapia intensiva y lamentablemente cómo van quedando muchos en el camino», fueron las palabras de Alberto Fernández, quien siguió la actividad desde Olivos, acompañado por el ministro nacional de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, y la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti. De manera remota, también estuvo presente el titular de Salud de la nación, Ginés González García.

«Estamos inaugurando hoy cuatro hospitales modulares y un megahospital. El HIGA René Favaloro. Favaloro siempre trabajó para que la salud llegara a todos y que cuando alguien necesitase la atención pertinente recibiera socorro. Era muy impactante ver a este hospital construido que nadie había puesto en marcha antes. Era difícil de entender que, ante la urgencia de la pandemia, alguien haya prescindido de un lugar de esa magnitud», dijo el jefe de Estado en referencia al nosocomio inaugurado, cuya obra fue iniciada en 2015 por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner y luego paralizada durante los cuatro años de gestión de Cambiemos.

Construido en un espacio de ocho hectáreas, el HIGA matancero sumará más de setenta camas para contener el avance del virus, en un complejo de 18.000 metros cuadrados donde entrarán en funcionamiento terapia intensiva, el área de internación general y los servicios de diagnóstico por imagen y laboratorio.

«En medio de esta tragedia que es la pandemia, es un día feliz, de realizaciones. Hay que seguir remarcando la importancia de las decisiones sanitarias que se tomaron, de políticas de aislamiento, de cuarentena. Estamos en un hospital que expande la cantidad de camas en el momento preciso en que necesitamos que ocurra. Este es un hospital que durante cuatro años fue un monumento al abandono y la desidia. Es imperdonable», sostuvo, por su parte, el gobernador Kicillof. Desde la ciudad de La Matanza, el mandatario bonaerense fue acompañado por el jefe de Gabinete de la nación, Santiago Cafiero; el propio intendente Espinoza; el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, entre otras autoridades.

«Con un trabajo de los ministerios de Infraestructura, del jefe de Gabinete, ahora estamos inaugurando un megahospital. Es extraordinario lo que se ha hecho acá en La Matanza, donde más se necesita en la provincia. Si no hubiéramos tomado en este tiempo la responsabilidad de expandir el sistema de salud, hoy lo tendríamos desbordado de demanda. Esto impidió una desgracia muchísimo mayor», dijo Kicillof, y agregó: «Gracias a Cristina quien fue la que puso la piedra original de este hospital y es Alberto quien termina esta obra que nos llena de orgullo y confirma esa frase de Evita: ‘Donde hay una necesidad, nace un derecho’. Hoy, donde hay un enfermo, hay un hospital».

La jornada también estuvo protagonizada por referentes políticos de otros sectores partidarios, gesto que envió una nueva señal de unidad de cara a la lucha contra la covid-19. Entre ellos se destacaron figuras como el intendente marplatense Guillermo Montenegro o el gobernador cordobés Juan Schiaretti, provenientes de Juntos por el Cambio y de Alternativa Federal, respectivamente.

«Quiero agradecer la construcción de este hospital en nuestra provincia de Córdoba. Para nosotros, en una pandemia es central avanzar en tres andariveles: fortalecer el sistema de salud pública; en segundo lugar, que me parece clave, es trabajar juntos más allá de lo que piense cada uno; como tercer elemento, es la responsabilidad social, que va desde usar el barbijo a tomar distancia y todas las recomendaciones. Si fortalecemos esos tres elementos, seguramente conseguiremos que esta pandemia golpee lo menos posible», fueron las palabras pronunciadas vía videoconferencia por Schiaretti respecto del nosocomio construido en su territorio. Al igual que el mandatario cordobés, la jornada fue seguida por los gobernadores Jorge Capitanich (Chaco) y Omar Perotti (Santa Fe).

En un momento de plena preocupación por el aumento de casos en el AMBA, el avance en el número de camas y espacios de contención para la población contagiada se vuelve cada vez más crucial para dar la lucha a la pandemia. Más allá de las nuevas estructuras sanitarias inauguradas, el presidente remarcó la necesidad de mantener el estricto seguimiento de las políticas de aislamiento físico.

«Nosotros no podemos estar desatentos al foco de contagio que está en la provincia y que irradia al reto del país. Yo quisiera que todos tomemos conciencia de esto que estoy diciendo. Por momentos, algunos se relajan y creen que esto ya pasó. Uno se da cuenta de que la lucha es larga y persistente. Celebro que haya camas y hospitales para enfermos. Pero celebraría mucho más que dejemos de contagiarnos entre nosotros. Cuando pido que cuiden la vida, se los pido para que sean libres», concluyó Fernández.