«Pueden acusarnos de muchas cosas, pero de dos cosas no pueden: de no haber sostenido siempre el diálogo y de no haber hecho un esfuerzo enorme por tratar de encontrar una solución. Y no tengan ninguna duda que haremos todo el esfuerzo que podamos, pero créanme también que esto es todo lo que podemos», dijo este martes el presidente Alberto Fernández al exponer ante los empresarios miembros del Council of Americas.

Aunque el mandatario realizó un recorrido sobre su evaluación de los años macristas y los planes de su gobierno, la palabra más esperada era sobre las negociaciones que encabeza el ministro de Economía, Martín Guzmán, de renegociación de la deuda en manos de acreedores externos, que el lunes tuvo un rechazo en bloque de los tres más importantes grupos de bonistas.

«No es un capricho, es sensatez», afirmó el presidente, y reconoció que «no podemos más que esto». «Uno debería repensar esa lógica financiera del capitalismo donde es más importante en la empresa el gerente financiero que el gerente de producción. Lo que necesita la Argentina es inversión, producción, trabajo y desarrollo, porque no hay otro modo de cambiar las estructuras de un país», sostuvo. 

Fernández consideró que cuando le tocó asumir la presidencia el país «estaba en terapia intensiva y con respirador automático», y que «llegó la pandemia y desenchufó el respirador». «Cuando nos desenchufaron el pulmotor, la Argentina tenía un problema muy serio con la deuda», agregó. En ese sentido, definió al abultado stock de deuda argentino como un «condicionante», y manifestó que «estamos pensando en un modelo de desarrollo que no postergue a más gente, porque es imposible pedirle a un país que tiene 40% de pobreza, porque el esfuerzo siempre recae sobre esos sectores». 

Además, reiteró que desde el primer día el gobierno abordó la problemática «con buena fe», y destacó que «no lo tomamos como una disputa». «Alguna vez un acreedor me dijo ‘bueno, podemos llegar a un acuerdo y presentarlo de modo que le sirva al gobierno’; yo no necesito que me sirva un acuerdo, lo que necesito es que la Argentina termine con esta idea de que periódicamente estamos discutiendo si podemos pagar las deudas que contrajimos», expresó.

Por otro lado, el presidente señaló que «queremos que este momento tan trágico que nos toca vivir, que es la pandemia, pueda convertirse en una oportunidad para pensar cómo desarrollar una Argentina más equitativa y equilibrada», y pidió a los bonistas que «ayuden a la Argentina a salir de esta postración y empecemos a mirar el futuro».