A pesar de los constantes reclamos de los Comités Populares de Crisis, la situación de comedores y merenderos de la ciudad es crítica. Según advirtieron esta semana, lo entregado por la Municipalidad de La Plata es «insuficiente» ante la creciente demanda que hoy tienen.

Transitando el cuarto mes de aislamiento, con una merma sin precedentes del trabajo formal e informal, los comedores y merenderos se vuelvan actores centrales para contener los efectos de la pandemia, pero no dan abasto, un reclamo que fue levantado desde la conformación de los Comités. Gracias a la lucha que llevaron adelante estos espacios se logró el compromiso de la Comuna para que entregue alimentos secos y frescos, pero hoy advierten que la asistencia del Ejecutivo de Julio Garro no solo es esporádica, sino que no alcanza.

Alejandra Aragón es coordinadora de un comedor en el barrio Cristo Rey, de la localidad de Romero, que asiste de lunes a viernes a cientos de vecinos. Hace un mes y medio recibió el primer aporte de productos del Municipio y, según explicó, «no alcanza ni para quince días», no contiene leche, azúcar ni yerba, productos esenciales para brindar la merienda a los chicos y chicas del barrio.

Los productos frescos, en tanto, son distribuidos cada quince días. «Llega uno o dos pollos por comedor, zanahoria, papa, cebolla y calabaza, todo en poca cantidad. No llega huevo, no llega queso», explicó a Contexto Aragón. «Eso es lo poco que llega y es muy difícil mantener un comedor con lo poco que llega. Tenemos un pollo o dos pollos cada quince días para mantener el comedor», destacó.

«Estamos tratando de mantener el comedor con lo que se dona, con lo que se pide, con lo que puedan dar las organizaciones, es la única forma de que lo podamos tener abierto», explicó la referenta del comedor.

En la misma línea, desde las organizaciones advierten que los productos secos bajados por el Municipio «representa en algunos casos 15 unidades de cada producto por comedor», lo que «cubre una sola olla popular». En cuanto a los frescos, «en algunos barrios es a razón de un pollo y dos kilos de verdura por comedor».

Para Cristian Medina, referente de Somos Barrios de Pie, la asistencia municipal es «irrisoria y totalmente insuficiente», y destacó que hoy la mayor asistencia para paliar la situación «la realiza Provincia a través del Sistema Alimentario Escolar».

Antes de la pandemia, Somos Barrios de Pie contaba en Gran La Plata con veintiséis comedores, pero luego no sólo decidieron realizar ollas populares y otras intervenciones para garantizar la comida en los barrios, sino que tuvieron que abrir nuevos espacios, y hoy cuentan con 32 comedores.

Ángel Ibáñez, referente del Movimiento Surge, coincidió en que lo enviado por la Comuna es insuficiente «porque hay muchos comedores y hay deficiencias en las compra» que realiza la Municipalidad. A modo de ejemplo, explicó que puntualmente en Hernández, una localidad con más de 6.000 habitantes, se enviaron 350 bolsas de alimentos cuando «la demanda es cada vez más». «No alcanza, hay mucha demanda y el Municipio no está a la altura o lo hace a propósito para que la discusión sea un paquete de arroz», explicó Ibáñez a Contexto.