Una nueva etapa de la cuarentena inició esta semana y con ella se retomaron los conflictos por las fallas en el servicio de luz tanto a nivel local como provincial. Los múltiples reclamos de vecinos de diversas zonas motivaron que el gobierno de la provincia de Buenos Aires interviniera para pedir que se quite la concesión de EDESUR, principal prestataria del conurbano sur. En La Plata, capital bonaerense, vecinos de la periferia volvieron a reclamar soluciones inmediatas.

Las fallas en el servicio recrudecieron en las últimas semanas por el avance de la covid-19 y las políticas de aislamiento obligatorio. La necesidad de miles de familias de permanecer en sus casas, el aumento de demanda de energía eléctrica y una situación sanitaria de alto riesgo en cada hogar profundizaron más la precariedad del servicio que, en general a esta altura del año, suele verse con mayor crudeza.

En el caso de EDESUR, el descontento de la población de los múltiples barrios del sur del Gran Buenos Aires llegó a oídos de los intendentes de la región. Entre otros, alcaldes como Mayra Mendoza (Quilmes), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Andrés Watson (Florencio Varela) o Juan José Mussi (Berazategui) hicieron visibles sus demandas a través de las redes sociales. En tanto, es la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires la que decidió tomar acciones ante el Ente Nacional de Regulación de la Electricidad (ENRE).

Mientras tanto, en La Plata las fallas en el servicio afectaron a todo el territorio gobernado por Julio Garro, pero con mayor efecto en la gran cantidad de barrios de la periferia, donde el deterioro del suministro se combina con las precarias condiciones urbanas y de infraestructura que se padecen desde hace años.

Así lo demostró el reclamo que ayer llevaron a las puertas de la Municipalidad desde la zona oeste de La Plata, donde cientos de familias dependen de transformadores que continúan colapsando por la demanda creciente y la falta de inversión.

«Fuimos a hacer el reclamo por un transformador para el barrio Cristo Rey. Nosotros usamos el transformador que es del barrio Santa Rosa, que pertenece a Lisandro Olmos. Nosotros pertenecemos a Melchor Romero. Entonces, tenemos la problemática de que si una mitad de la zona tiene luz, la otra mitad no tiene. Entonces, los transformadores explotan y no abastecen», dijo a Contexto Alejandra Aragón, referenta del barrio platense Cristo Rey, quien se hizo presente ayer junto a decenas de vecinos y vecinas en la Municipalidad de La Plata para exigir soluciones a la situación.

El barrio Cristo Rey comparte el mismo transformador eléctrico con los barrios Santa Rosa, Güemes y Petroquímicos. Desde la comunidad llevaron el reclamo a la empresa EDELAP para que se concreten las inversiones y reformas para readaptar el tendido eléctrico, pero desde la distribuidora de energía señalaron que es el Municipio el que debe dar el permiso para realizar ese tipo de tareas. Por ello, llevaron una nota firmada por la empresa hacia la Comuna para que habiliten las obras.

«Ayer nos acercamos a la Municipalidad y al menos fuimos atendidos por concejales del Frente de Todos, que respaldaron nuestro reclamos. Tenemos bombas de agua que dependen de la electricidad, entonces se vuelve una doble problemática. Nos quedamos sin luz y sin agua. Hay que tener en cuenta que acá tenemos un merendero que sin luz y sin agua no puede funcionar, y es muy necesario en este contexto. Hemos sufrido incendios en el barrio por el tema de la electricidad», agregó Aragón.